Política

José Ramón Gómez Besteiro: El pulpo y el calamar

PERFIL. José Ramón Gómez Besteiro / Secretario general del PSdG

Por la ciudad de Lugo el refranero era un clamor. Si a Pepe Blanco le imputaban por la llamada «Operación Pokemon», a otro delfín socialista, paisano del ex ministro, le pasaba lo mismo. Lucenses ambos, amigos y ambiciosos, a Blanco le llamaban «el calamar» por su habilidad para sacar la tinta jugosa de la política. Pero a José Ramón Gómez Besteiro, un joven abogado de buena familia, licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, siempre se le otorgaron otros méritos: sagaz, habilidoso y maniobrero, fue concejal de Urbanismo y el único que logró llevar al PSOE a gobernar la Diputación de Lugo.

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Los tentáculos de este abogado gallego se hicieron largos. Hasta llegar a la llamada «Operación Pulpo» que investiga la jueza lucense Pilar de Lara. Se le imputa presunto autor de delitos tales como cohecho, prevaricación, fraude a la administración pública, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. Toda una trama de adjudicaciones empresariales que se iniciaron con otros casos, denunciados por trabajadores de la propia Diputación de Lugo. Besteiro siempre lo ha negado y supo medrar tras la retirada del histórico socialista gallego y alcalde de La Coruña, Paco Vázquez, para arrimase a Pepe Blanco y Pachi Vázquez, su antecesor.

Casado y padre de dos hijos, Besteiro supo entablar buenas relaciones con Madrid y, a través de Pepiño Blanco y Rodríguez Zapatero, liderar el partido en Galicia y sentarse en el Comité Federal. Antes de ello, trabó una buena red de influencias en su despacho de abogados en Lugo, dónde tuvo de clientes a destacados empresarios de la región. En una ciudad muy cerrada y tradicionalmente controlada por el PP de Manuel Fraga y el veterano «halcón» Francisco Cacharro Pardo, este abogado de buenas maneras logró sentarse en el sillón de presidente de la Diputación de Lugo. Consiguió vender bien el éxito en Madrid, desbancar a otros aspirantes como el ex ministro Caamaño y hacerse con el control de todo el partido en Galicia.

Pero las imputaciones del Juzgado de Instrucción de Lugo son serias y deberá explicar ante el tribunal adjudicaciones bajo sospecha a determinados grupos empresariales, junto a denuncias de trabajadores de la propia Diputación. Los largos tentáculos del pulpo se ciernen ahora sobre su cabeza y amenazan con ahogar al candidato a la Xunta gallega de Pedro Sánchez.