Junqueras rechaza que Mas lidere una lista conjunta para las generales

Fracasa el enésimo intento de los convergentes por amortiguar el declive que se augura a CDC para el 26-J

El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en una imagen de archivo, en un pleno con Artur Mas como president
El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en una imagen de archivo, en un pleno con Artur Mas como president

Fracasa el enésimo intento de los convergentes por amortiguar el declive que se augura a CDC para el 26-J

Convergència Democràtica agotó ayer toda su munición en su desesperado intento por conseguir que ERC acceda a formar una candidatura conjunta de cara a las elecciones generales. Artur Mas se encargó de disparar el último cartucho. Lo hizo tratando de preservar su dignidad como ex presidente de la Generalitat, dando rodeos, pero finalmente realizando un ofrecimiento nítido: «Si tengo que hacer un acto de servicio –porque se me pide– a cambio de que haya una operación de ese calibre (una lista única de CDC, ERC y otras personalidades soberanistas), pues yo estoy a disposición para ayudar adonde me digan que he de ayudar», afirmó Mas en la noche del jueves en una entrevista concedida a 8tv.

El líder de CDC, cuyo cometido actual se centra en conducir la refundación de su partido, realizó de esta manera la última maniobra a su alcance para tratar de que ERC acepte una operación semejante a la realizada en las pasadas autonómicas con la lista de Junts pel Sí.

Mas, que ya tuvo que soportar el trago de echarse a un lado y dejar la presidencia de la Genera- litat en manos de Carles Puigdemont debido a las presiones de ERC, no quiso mendigar más de la cuenta y aseguró que, en realidad, él no aspira a ser diputado en las Cortes. «Yo quiero tener la opinión más libre posible y no quiero estar sometido a la presión de los procesos electorales y de tener que ser un cabeza de lista o un referente de lista», afirmó el líder de Convergència. Pero lo cierto es que Mas es perfectamente consciente de las debilidades actuales de su partido, que en las últimas generales quedó en cuarto lugar, por detrás de En Comú Podem, ERC y PSC.

A lo largo de las últimas semanas, dirigentes de CDC –en particular su portavoz en el Congreso, Francesc Homs– se han hartado de echar las redes sobre ERC, que continuamente las ha evitado asegurando que el debate era innecesario porque habría pacto de legislatura.

Sin embargo, la evidencia de unas inminentes elecciones generales ha obligado a ERC a cambiar el argumento manteniedo la negativa. El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, se encargó de rechazar la oferta de Mas de implicarse en las elecciones generales afirmando que el proyecto que presentó ERC a los comicios del 20 de diciembre «merece la confianza de los ciudadanos».

En una entrevista en Catalunya Radio, el líder republicano evitó criticar a sus actuales aliados de CDC aunque marcó distancias. «Nosotros nos sentimos muy orgullosos de nuestra lista encabezada por Gabriel Rufián y Joan Tardà», dijo en alusión a su grupo en el Congreso. Para no soliviantar a nadie añadió que la lista de Junts pel Sí también le merece el mayor de los respetos: «Estamos muy orgullosos de nuestra lista. Está haciendo un trabajo extraordinario. Es transversal e incluye a gente que viene de ICV y de Unió, estamos muy orgullosos de que así sea y es merecedora de la confianza de los ciudadanos», afirmó cuando se le volvió a preguntar por la posibilidad de una lista conjunta.