Política

La banda tiene explosivos hasta para quince atentados con coche bomba

París cuantificó el arsenal en 250 pistolas y revólveres robados en 2006

El poder destructivo de la banda terrorista quedó patente en el atentado de la T-4 de Barajas, que se cobró dos víctimas mortales
El poder destructivo de la banda terrorista quedó patente en el atentado de la T-4 de Barajas, que se cobró dos víctimas mortales

«Hay que ser prudentes porque esto no se ha acabado». La frase pertenece a uno de los principales jefes de la lucha antiterrorista en Francia, que, en uno de los últimos juicios celebrados contra ETA en el Tribunal Correccional de París, cuantificó el arsenal de la banda en unas 250 pistolas y revólveres, de los robados en 2006 de un almacén de Vauvert, en plena negociación del Gobierno socialista con la organización criminal, y 700 kilos de polvo de aluminio, uno de los componentes para realizar el explosivo amonal o amosal (si se le añade sal para evitar la humedad).

Asimismo, dispone de miles de placas para falsificar matrículas, máquinas troqueladoras y, lo que resulta preocupante, según expertos españoles, de un número indeterminado de componentes electrónicos, con los que se elaboran desde los coches bomba, a los mandos para activarlos; «lapas» para colocar en los automóviles, etcétera. Estas fuentes consideran que la cantidad de explosivo que tiene ETA es sustancialmente mayor, hasta el punto de, si se diera el caso, contaría con material para entre diez y quince coches bomba.

Todo este material está escondido en una red de «zulos», que controlan los responsables del «aparato logístico-militar», y cuya localización es uno de los mayores secretos de ETA. La banda, según las citadas fuentes, decidió, cuando empezó el nuevo «proceso» con socialistas y nacionalistas, en 2009, mantener bajo su control todo el complejo operativo de la banda y, en especial, el «sub aparato de makos» (presos). De hecho, ha cortado de raíz los intentos de la izquierda abertzale de hacerse con las riendas de dicho «sub aparato».

Dejó que los «políticos» llevaran adelante dicho proceso, que la victoria del partido Popular por mayoría absoluta cortó de plano, con lo que ello supuso de que los planes para excarcelar a los presos no se llevaran adelante y ahora hayan tenido que cambiar de estrategia. Sólo por meras razones tácticas, ya que los fines secesionistas se mantienen.

El número de armas en poder de ETA podría ser considerablemente mayor, ya que cuenta con varios centenares que, por su antigüedad, no serían operativas en el caso hipotético de una vuelta a los atentados. Serían las destinadas a una escenificación de entrega de las armas, de la que se ha hablado en algunos medios en los últimos meses, sin que los terroristas hayan dado ninguna muestra de adoptar una decisión en este sentido.