Política

La CUP apoya a los antisistema y complica el «sí» a las cuentas

No va a la reunión de los presupuestos en protesta por la actuación policial en los altercados del barrio de Gràcia

Imagen de algunos de los destrozos en Barcelona
Imagen de algunos de los destrozos en Barcelona

No va a la reunión de los presupuestos en protesta por la actuación policial en los altercados del barrio de Gràcia

Las 650 personas que se reunieron el lunes por la noche en la plaza de la Revolució del barrio de Gràcia para protestar por el desalojo del popularmente conocido como «Banco Expropiado» arrasaron con contenedores, motos, desvalijaron un supermercado, lograron romper el cristal blindado de un banco de donde se llevaron un ordenador y destrozaron el quiosco que hay en la Travessera de Gràcia. Ayer por la mañana el quiosquero expresaba su angustia: «¡Quién me va a pagar los destrozos, no pensaron que soy autónomo!». Vecinos y agentes de los Mossos d’Esquadra coincidían en que «nunca habíamos visto tanta violencia». Pero la CUP hace otra lectura. Ayer no fue a la reunión sobre los presupuestos entre el conseller Oriol Junqueras y los grupos de la oposición en protesta por «la brutal actuación de los mossos». También declinó valorar las cuentas. En la rueda de Prensa donde los grupos hablaron de los números que horas antes les presentó Junqueras, la CUP compareció con fotos de algunos manifestantes heridos por los mossos.

«Para nosotros lo ocurrido en Gràcia condiciona mucho la política», avisó la diputada de la CUP Gabriela Serra, que propuso disolver el cuerpo de antidisturbios de los Mossos d’Esquadra (BRIMO), como ha hecho Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona, para bajar la partida presupuestaria en Interior.

El nuevo plan director de la Guardia Urbana, que precisamente presentó la alcaldesa de Barcelona el lunes, sustituye la Unidad de Apoyo Policial, conocida como la unidad antidisturbios del cuerpo, por la Unidad de Refuerzo de Proximidad y Emergencias. Estos agentes se dedicarán a la gestión de emergencias, a tareas de medio ambiente y a trabajos administrativos.

La diputada de los antisistema Mireia Vehí, en la rueda de Prensa del Parlament, también pidió la dimisión del director general de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle. Vehí condenó con contundencia la actuación de los Mossos. Mientras la Policía catalana cuenta 15 heridos atendidos, 14 de los cuales son Mossos d’Esquadra, la CUP y el colectivo «okupa» asegura que en su bando hay una cincuentena de heridos. La diputada Gabriel denunció que las actuaciones de los mossos contra activistas sociales son desproporcionadas, además de contrarias a las clases populares.

Este desplante de la CUP llega dos días después de que la asamblea nacional del partido votara una enmienda a favor de «librarse» del pacto de estabilidad con Junts pel Sí. Los presupuestos son la oportunidad para cohesionar la mayoría soberanista en el Parlament y evitar un avance electoral. Pero empiezan con mal pie.

Tibieza de Colau con los altercados

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, afirmó ayer que los disturbios de la pasada noche en el barrio de Gràcia son «rechazables», porque con la violencia no se soluciona nada, pero subrayó que «también hay que preguntarse qué hay detrás de esto». Los incidentes registrados anteanoche en el barrio barcelonés de Gràcia después de una manifestación contra el desalojo policial de una antigua oficina bancaria ocupada dejaron al menos 16 heridos leves y un detenido. Ayer seguía la agitación.