Política

La desconexión comienza en agosto

Junts pel Sí presenta una enmienda a la reforma del reglamento del Parlamento de Cataluña para avanzar el período de sesiones antes de septiembre y poder preparar el referéndum de independencia.

Hasta ahora, el periodo de sesiones de la cámara catalana inicia el 1 de septiembre
Hasta ahora, el periodo de sesiones de la cámara catalana inicia el 1 de septiembre

Junts pel Sí presenta una enmienda a la reforma del reglamento del Parlamento de Cataluña para avanzar el período de sesiones antes de septiembre y poder preparar el referéndum de independencia.

Nueva astucia independentista. El grupo parlamentario de Junts pel Sí –coalición de ERC y PDeCAT– presentó ayer una enmienda a la reforma del reglamento del Parlament para avanzar al 15 de agosto el inicio del periodo de sesiones –en vez del 1 de septiembre actual– y, así, habilitar dos semanas extra para poder preparar el referéndum de independencia de Cataluña. Este adelanto se encuadra en otra maniobra del mismo talante: la modificación del reglamento de la Cámara catalana para que una mayoría de diputados pueda tramitar leyes por mediante el procedimiento de urgencia con el objetivo de aprobar la ley de transitoriedad jurídica –conocida como ley de ruptura– sin que el Tribunal Constitucional (TC) tenga tiempo de suspenderla.

Pese a que la CUP no confirmó ayer si apoyará esta enmienda, lo lógico es que la acabe avalando y salga adelante para dar oxígeno al «procés», que tiene por delante un calendario apretado para poder celebrar el referéndum en el plazo máximo acordado (finales de septiembre). Por un lado, tiene que concluir la tramitación de la reforma del reglamento del Parlament, cuyo plazo de enmiendas concluyó ayer y no entrará en el orden del día del pleno de la semana que viene. No obstante, todavía quedan dos plenos a lo largo del mes de junio y dos en julio. En todo caso, en otra enmienda de las once presentadas por Junts pel Sí, proponía añadir una disposición final en la que se establezca que el nuevo reglamento entrará en vigor «el día de su publicación en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña». Tras adecuar la normativa del hemiciclo, los partidos independentistas impulsarán la ley de desconexión, que guardan en secreto, y que probablemente tramitarán a partir de esa segunda quincena de agosto.

Antes, a finales de julio y previo a las vacaciones, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tiene previsto anunciar la fecha y la pregunta del referéndum de autodeterminación. Lo cierto es que pese a que lo pactado con la CUP exige llevarlo a cabo durante el mes de septiembre, la fecha que más barajan desde el Gobierno catalán es el 1 de octubre. El domingo anterior, día 24, coincidiría con la fiesta mayor de Barcelona –La Mercè–, y el 17 sería demasiado justo, teniendo en cuenta los 15 días de campaña que se precisarían.

En cualquier caso, el independentismo volverá a convertirse en un rodillo para acelerar el «procés». La última demostración reciente de esta mayoría parlamentaria se produjo para bloquear la comisión que tenía como objetivo investigar las palabras del ex juez y ex senador de ERC Santi Vidal en las que reconocía que el Govern estaba llevando a cabo acciones ilegales para avanzar en el proceso independentista. La comisión de investigación no pudo ponerse en marcha después de que Junts pel Sí y la CUP se unieran para votar contra todas las peticiones de comparecencia y de documentación de la oposición para poder averiguar qué había de cierto en lo que decía Vidal.

Cs, por su parte, también presentó ayer sus enmiendas. En ellas, concretaban que «no pueden tramitarse por lectura única» las iniciativas legislativas que supongan la reforma del Estatut, la reforma del reglamento del Parlament, el régimen electoral, las formas de participación ciudadana y las leyes de naturaleza parlamentaria. Asimismo, el partido naranja recuerda que JxSí y la CUP pidieron hacer esta modificación del reglamento a través de una ponencia conjunta, pese a que contaba con la oposición de los demás grupos. En este sentido, en las enmiendas incluyen que para crear una ponencia conjunta se requerirá el acuerdo de tres cuartas partes de los diputados.