Política

La subida del IRPF de 2011 grava más las rentas elevadas

Madrid- La subida del IRPF decidida por el Gobierno de Mariano Rajoy en diciembre de 2011 fue progresiva y exigió una mayor tributación a las rentas altas. Al tramo más bajo de la tabla salarial se le aplicó una retención adicional del 0,75% (del 24% anterior al 24,75% actual), mientras que en el caso de los salarios superiores a los 300.000 euros, el porcentaje añadido fue del 7% (del 45% anterior al 52% actual). Según las últimas estadísticas de la Agencia Tributaria, el número de declaraciones inferiores a los 21.000 euros ronda los doce millones de una base de contribuyentes de aproximadamente 17 millones, y tributan entre el 24,75% y el 30% de su renta. Los salarios superiores a los 33.000 euros corresponden aproximadamente el 12% de los contribuyentes del IRPF, algo más de dos millones de personas, y aportan más del 70% de la recaudación por este impuesto. Tributan entre el 40% y el 52% de su renta bruta anual y los salarios superiores a los 300.000 euros pagan el doble por IRPF, en términos relativos, que los «mileuristas». Es decir, que las rentas altas, por su mayor capacidad económica y por las retenciones más elevadas que se les aplican, son las que soportan los ingresos del Estado por este impuesto directo. En Sociedades, Hacienda sigue con su política de eliminación de deducciones y bonificaciones, una medida que afecta especialmente al tipo efectivo que pagan las grandes empresas y que elevó los ingresos por este impuesto en 4.607 millones en 2012.