La UE se inclina por aplazar un año el objetivo de déficit de España

Bruselas abre la puerta a dar más tiempo pese a que en 2012 no se logró la meta marcada La Comisión reconoce el esfuerzo realizado y descarta pedir ajustes adicionales para este año

La sensatez parece haber calado en las instituciones europeas. Después de varios años de ortodoxia aguda, donde la Comisión Europea exigía esfuerzos draconianos a los estados miembros para cuadrar sus cuentas, las cosas parecen empezar a apaciguarse para aplicar el Pacto de Estabilidad de manera más «inteligente». Bien sea porque se han dado cuenta de que los resultados hasta ahora no eran los esperados, o porque países como España ya han realizado todas las reformas estructurales que se le exigían, el Ejecutivo comunitario ha decidido imprimir realismo a sus solicitudes a nuestro país.

En este sentido, el departamento que dirige el vicepresidente y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, apuntó ayer que España ha incumplido el objetivo comprometido con la Unión Europea de reducir el déficit hasta el 6,3 por ciento del PIB –excluyendo el coste de las ayudas al sector bancario– en 2012, debido sobre todo a la desviación en la Seguridad Social. «El objetivo de déficit de 2012 probablemente no se alcanzará», señala el Ejecutivo comunitario en el segundo informe de evaluación del programa de rescate financiero.

Pese a ello, ya ha anunciado que no pedirá al Gobierno de Mariano Rajoy ajustes adicionales para este año, al tiempo que ha abierto la puerta a dar a Madrid más tiempo para reducir su déficit excesivo, lo que podría equivaler a un año más de margen. El Gobierno español espera, en este sentido, aprovechar que no es sólo un problema particular, sino que la recesión afecta a la zona euro en su conjunto, por lo que la solución puede ser de conjunto.

«Ése es un proceso que se abrirá cuando se vaya a hablar del procedimiento –abierto a España– por déficit excesivo, y ahí lo que vamos a ver es un planteamiento global para el conjunto de la Unión Europea», afirmó el ministro Luis de Guindos.

De hecho, diferentes fuentes apuntan que es muy probable que España vuelva a incumplir el objetivo fijado para 2013, de alcanzar un 4,5% de déficit. Y es que pese a las reformas aplicadas –subida del IVA, reforma de las pensiones, recorte de gastos de las administraciones, recorte de personal público, etc...– la crisis fue el año pasado más violenta de lo previsto. «Los resultados que vamos a tener en 2012, que se harán públicos en las próximas semanas, van a indicar claramente que se ha dado la vuelta a la situación, que hemos revertido la situación en la que el déficit público estaba sin control», aseguró Guindos.

España logró el año pasado una reducción del déficit de más de dos puntos del PIB respecto al cierre de 2011 –9,4 por ciento del PIB–, lo que habría situado el desequilibrio de las cuentas públicas cerca del 7 por ciento del producto interior bruto.

Bruselas cree que el objetivo del 1,5% para las comunidades autónomas «puede estar todavía al alcance de la mano a nivel regional en su conjunto», aunque avisa de que «los riesgos son sustanciales y varias regiones superarán probablemente su objetivo».

Muy complicado

La reciente decisión de no actualizar las pensiones de acuerdo con el IPC significará un ahorro del 0,2% del PIB. «Aun así, el sistema de la Seguridad Social registrará un déficit superior al 1% del PIB, debido a las menores contribuciones sociales y mayores transferencias», señala el informe. Por ello, incluso si el efecto pleno de algunas medidas de consolidación sólo se inició en el cuarto trimestre –aumento del IVA, subidas del Impuesto de Sociedades y eliminación de la paga extra de Navidad para los funcionarios–, cumplir el objetivo del 6,3% –excluyendo las recapitalizaciones bancarias– «será muy difícil», señala la Comisión. De hecho, el coste de las recapitalizaciones aumentará el déficit en un 1% del PIB. En todo caso, habrá que esperar al 22 de febrero para conocer la opinión final de la Comisión Europea, fecha en la que se publicarán las previsiones económicas de invierno.