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Powell y Mc Guinness intentan que se abra una negociación con ETA

Los verificadores fueron llamados a declarar  en la Audiencia Nacional
Los verificadores fueron llamados a declarar en la Audiencia Nacional

Nueva injerencia en la política interna española. El próximo miércoles, Jonathan Powell, que fuera jefe de gabinete de Tony Blair, y Martin Mc Guinness, viceministro principal del Gobierno del norte de Irlanda y, en su momento, uno de los dirigentes del IRA, viajarán al País Vasco con el fin de, según los organizadores del desplazamiento (la izquierda proetarra), «mantener reuniones con diferentes fuerzas políticas».

De lo que se trata, según fuentes antiterroristas, consultadas por LA RAZÓN, es de tratar de denunciar al Gobierno español por su «inmovilismo» y, al francés, al impedir los desplazamientos por su territorio de los integrantes de la autoproclamada «Comisión internacional de Verificación» (CIV) con el supuesto fin de supervisar el «desarme» de ETA. Estos «conflictólogos» son conocedores de que, si son localizados en territorio galo, tendrán que comparecer ante la juez antiterrorista Laurence le Vert para explicar lo que ocurrió en Toulouse, cuando se prestaron a que la banda escenificara una «pantomima» de desarme y la grabaran en vídeo.

Llama la atención que dos personajes como Powell y Mac Guinnes vengan a España a dar lecciones de cómo se acaba con el terrorismo, cuando son dos de los más reputados representantes del fracaso del proceso que se siguió en Irlanda con el IRA y que, pasados los años, sólo ha conseguido la vuelta a los atentados (que se silencian convenientemente a nivel internacional) y la unión de todos los grupos separatistas en una sola banda. El nuevo IRA cuenta cada día con más fuerza y ha fijado como objetivos preferentes a los miembros de las Fuerzas de Seguridad. En un artículo publicado el pasado mes de abril en «Financial Times», Powell venía a reconocer este fracaso y, curiosamente, ofrecía recetas (siempre la cesión de los Gobiernos de Madrid y París ante los terroristas) para que no ocurra lo mismo en España. En caso contrario, podría ocurrir que, como ha sucedido en Irlanda, algunos «locos» echen mano de siglas y armas y perpetuasen su actividad (criminal). «Es importante que ETA siga controlando todo su material y a sus militantes mientras desarrolla el proceso de desmantelarse como movimiento terrorista, que será inevitablemente complejo», advertía Powell. Asimismo, recordaba que ETA dispone aún de una «cantidad sustancial» de armas que pueden ser utilizadas.

«Siempre hay locos y si la marca está libre y las armas sueltas, usarán ambas», agregaba. Powell, que firmó la Declaración de Ayete junto a Kofi Annan y Bertie Arhern, entre otros, recordaba que en el proceso de Irlanda, en el que participó activamente, el IRA no entregó sus arsenales ni al Gobierno británico ni al irlandés.