Mantener el negocio de los productos independentistas

La Razón
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La empresa Vamcats, que comercializa zapatillas independentistas con la «estelada», hizo ayer «llamamiento a la normalidad y la tranquilidad» con un comunicado en el que incide en que «cumple todos los requerimientos jurídicos y legales para continuar su actividad comercial» y recuerda que su producto está registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas. De hecho, señala que, desde septiembre de 2012, es titular de las marcas número 3044143/9 (en la imagen), 3044126 y 3087013/5 para la clase 25, que corresponden al diseño de la «estelada» aplicado a «prendas de vestir, calzado y artículos de sombrerería». También hace hincapié en que «el señor que afirma tener el diseño industrial de la "estelada"se ha limitado a registrar varios diseños ya existentes, incumpliendo el criterio de novedad necesario para el registro».

En este embrollo de diseños, el fundador de la empresa, el publicista Guillem Soldevila, subraya en el texto que, al poner en marcha la iniciativa, protegieron su actividad, «como haría cualquier otro empresario», con la idea de «asegurar la garantía y viabilidad del proyecto».De esta forma, Vamcats deja claro que no quiere perder un negocio que le está reportando pingües beneficios. Según confirmó su impulsor a LA RAZÓN en septiembre, en menos de un año han vendido en torno a 16.000 pares de zapatillas. El proyecto nació poco antes de la Diada del año pasado, cuando Soldevila usó el dibujo de unas bambas con la «estelada» para el cartel de una carrera impulsada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y, al ser preguntado por mucha gente, detectó que había demanda de un calzado así. Cada modelo tiene nombre de un municipio de Cataluña y cuesta entre 60 y 85 euros. Las abarcas, lanzadas después, cuestan unos 35 euros. Tanto las zapatillas como las menorquinas se venden por internet, aunque ya hay tiendas que las ofrecen y la propia empresa ha montado varios espacios de venta temporales.

Eso sí, Soldevila no es el único empresario que se ha sumado al tren independentista y, por haber, hay hasta sujetadores con la «estelada». Un grupo de mujeres de Vic lanzó hace unos meses el «SosténCat», una especie de sujetador de lona con la «estelada» que se puede colocar encima de la ropa interior o del bikini. Se vende en su web por 12 euros la unidad más gastos de envío y, según sus impulsoras, sirve para llevar «la "estelada"en el corazón». Además, la enseña independentista puebla toda clase de objetos, que van desde tazas hasta camisetas, pasando por llaveros y bolígrafos. Junto a estas propuestas más o menos originales, la «estelada» se ha convertido en un negocio en sí misma y no hay manifestación o acto independentista en el que gran parte de los asistentes no ondeen una.

Muchos de esos actos son, asimismo, la excusa perfecta para lanzar toda clase de productos asociacios. La prueba más evidente es la cadena humana independentista del pasado 11 de septiembre, que dio pie, por ejemplo, a camisetas oficiales y al «zurrón de la cadena» –que incluía galletas, frutos secos, agua y bebidas catalanas–. Ahora también se puede recordar esa jornada con un DVD, que se puso a la venta el pasado fin de semana por 9,95 euros.