Otegi: «Hay sectores del Estado que quieren que ETA vuelva a matar»

El dirigente abertzale Arnaldo Otegi queda en evidencia ante las preguntas de las víctimas, pero rechaza «condenar» los atentados.

El líder de EH Bildu Arnaldo Otegi (c) en la manifestación de expresos y antiguos huidos de ETA
El líder de EH Bildu Arnaldo Otegi (c) en la manifestación de expresos y antiguos huidos de ETA

El dirigente abertzale Arnaldo Otegi queda en evidencia ante las preguntas de las víctimas, pero rechaza «condenar» los atentados.

El dirigente abertzale Arnaldo Otegi cree que «al Estado le hubiera convenido que ETA hubiera seguido matando, y le convendría que volviera. Estoy absolutamente convencido y me consta que es así, que hay sectores del Estado que quieren que ETA vuelva a matar». En una entrevista anoche en el programa «Salvados» de La Sexta, el ex portavoz de Batasuna repasó con Jordi Évole los episodios más duros de la violencia terrorista de ETA, como el atentado de Hipercor o el asesinato de Miguel Ángel Blanco, entre otros. Otegi aseguró que la muerte de su madre, que ocurrió cuando estaba en la cárcel, le hizo comprender «cómo se sentían los familiares» de una víctima de ETA.

Durante el programa se intercalaron los testimonios de dos víctimas de la banda terrorista: Sara Buesa, hija de Fernando Buesa, político del PSE asesinado por ETA en febrero de 2000, y Aitziber López de Lacalle, hija del periodista José Luis López de Lacalle, asesinado en mayo del mismo año, momentos en los que el recién liberado de la cárcel se mostró vacío de argumentos. En el caso del asesinato de Buesa, Otegi reconoció que el testimonio de su hija era «conmovedor», y dijo que cuando supo de su muerte «se movió algo en términos humanos. En cada asesinato yo me he conmovido en términos humanos». Acerca del concejal Miguel Ángel Blanco, Arnaldo Otegi recordó que el día en que lo mataron él se encontraba en la playa de Zarauz, «como un día normal, con mi mujer y mis hijos», pero evitó la palabra «condena».

Évole le mostró las imágenes en las que se negó a condenar como parlamentario el asesinato en 1997. «Es la palabra tabú, la condena famosa, siempre dándole vueltas a lo mismo», apuntó. Según sus palabras, «aceptar la autocrítica sería aceptar que te han ganado, que te has bajado los pantalones». En este sentido, se preguntó: «Si cuando ETA actuaba, la izquierda abertzale no condenaba la violencia, ¿cómo lo piden ahora?».

Interpelado por Hipercor –21 asesinados en 1987–, aseguró que la intención «no era matar» –«si no, ¿por qué avisas?», dijo­– y que ETA buscaba «daños materiales». Respecto a los atentados en casas-cuartel de la Guardia Civil, señaló que la banda terrorista «avisó en muchas ocasiones».

Arnaldo Otegi, que recordó el proceso negociador con Jesús Eguiguren como intermediario, negó la tesis de la derrota policial de ETA ya que, a su juicio, la banda tenía capacidad para seguir haciendo atentados cuando decidió el cese definitivo de la violencia, un paso que achacó a la apuesta por la vía política emprendida por la izquierda abertzale.

«La paz no es un buen negocio para los sectores que en el Estado consideraban que eso era posible de instrumentalizar para conseguir sus fines políticos», afirmó. El abertzale dijo considerarse una persona que ha sido «responsable de parte de la tragedia que ha habido, pero que ha contribuido a este escenario en el que ha desaparecido la lucha armada. No me considero un terrorista, para nada». Otegi, que fue condenado en 1989 por el secuestro de Luis Abaitua, directivo de Michelin, dijo que «jamás» había privado a nadie de libertad.

Tras pasar 6,5 años en la cárcel, afirmó haber captado una «mayor crispación» hacia su persona. Reprochó al Estado que no permita las consultas y explicó que eso avala las tesis de los más radicales. El ex portavoz de la extinta Batasuna se mostró confiado en un País Vasco independiente «antes de 20 años» después de un proceso de independencia similar al catalán.