Política

«Ningún interes personal ha llevado a Susana Díaz a convocar elecciones»

Pedro Sánchez. Secretario general del PSOE. Ante la última crisis asegura que «todo el Partido Socialista» es consciente de la enorme responsabilidad que tienen y que «no hay razones» para que algo les distraiga

Pedro Sánchez, ayer en Valencia, durante la conferencia autonómica del PSOE
Pedro Sánchez, ayer en Valencia, durante la conferencia autonómica del PSOE

Ante la última crisis asegura que «todo el Partido Socialista» es consciente de la enorme responsabilidad que tienen y que «no hay razones» para que algo les distraiga

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, cierra hoy su primera conferencia autonómica. Una cita clave para el mariatoniano calendario electoral que el partido afrontará este año, pero que ha estado marcada por la ausencia de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Tras una semana de tensiones dentro del socialismo los «barones» se han conjurado para escenificar una imagen de unidad en torno a sus secretario general quien ha sufrido en sus propias carnes la 2traición» de los históricos.

– ¿Qué objetivos se han marcado de cara a las autonómicas?

– La Conferencia de Valencia es la plasmación de un proyecto político para la modernización del Estado de las Autonomías que hemos puesto en pie con mucho trabajo durante los últimos seis meses. Queremos cambiar el sentido por el que discurre la política española. La nueva dirección que proponemos es el ciudadano, no los intereses corporativos del 10% de la población. Ese es el resultado de la política de la derecha; la izquierda reformista que lidera el PSOE quiere avanzar hacia una economía que se mueva hacia la igualdad, una recuperación justa y regenerar el sistema político que se encuentra fuertemente deteriorado y eso debe empezar por la gestión en comunidades y ayuntamientos.

– ¿Cómo va el partido a paliar el desencanto ciudadano?

– No estamos ante unas elecciones más sino ante la oportunidad de renovar la vida pública española y el PSOE le está ofreciendo a los ciudadanos suscribir un nuevo contrato para que este país funcione y, además, que la política sea transparente, con paredes de cristal para que el ciudadanos pueda verlo todo.

– Defiende que «otra forma de hacer política es posible» pero ¿considera que los ciudadanos les ven como una alternativa de gobierno al PP pese a los malos resultados en las encuestas?

– Estamos consolidando una alternativa sólida a la derecha, al Gobierno del PP y el desafío de las elecciones de mayo es trasladárselo a los ciudadanos. Tenemos un catálogo amplio de propuestas alternativas a los malos gobiernos autonómicos de la derecha y que, por apuntar sólo algunas, comprenden tanto la contribución desde Autonomías y Ayuntamientos a la creación de empleo, sobre todo en lo que se refiere a franjas de edad especialmente castigadas, hasta la recuperación de derechos sociales arrasados por el PP con la excusa de la crisis. Las Comunidades, también los Ayuntamientos, son piezas cruciales en nuestro Estado de Bienestar y el PSOE sale de la Conferencia Valencia con una apuesta clara por mantenerlo y actualizarlo.

– ¿Es extrapolable el «buen gobierno» que exhiben en Andalucía y Asturias al resto de España?

– La gestión de las comunidades donde estamos gobernando son nuestro mejor aliado para decirle a los ciudadanos que hay otra política diferente para encarar la crisis con rigor pero no a costa de la devaluación severa que han sufrido en su vida los ciudadanos. Y así lo han demostrado los gobiernos socialistas de Andalucía y Asturias: mientras la mayoría de las comunidades gobernadas por el PP han hecho seguidismo de la política de recortes impuesta por Rajoy, en estas dos comunidades gobernadas por socialistas y a pesar de las restricciones presupuestarias, se ha conseguido blindar el estado de bienestar; sigue habiendo ayudas al transporte escolar, disfrutan de tasas universitarias más bajas, soportan menos copagos o aportan más a la dependencia. Éstos son solo algunos ejemplos de hay otra forma de hacer las cosas, causando menos dolor a la gente.

– ¿Cómo valora que se hayan adelantado las elecciones en Andalucía y Cataluña?

– En cuando a las convocatorias electorales, no hay expresión más clara de las abismales diferencias que separan a la una de la otra que las propias razones que han esgrimido la presidenta de la Junta y el presidente de la Generalitat, para hacerlo. Mientras que en Andalucía se trata de garantizar la estabilidad para gestionar del mejor modo los intereses de los ciudadanos, en el caso de Cataluña se ha dicho que quieren avanzar en el llamado proceso soberanista. No hay confusión posible. La presidenta de la Junta de Andalucía no ha permitido que ningún interés partidista o de cualquier tipo se interponga al de gobernar pensando en los ciudadanos. Por expresarlo en pocas palabras, son dos ejemplos radicalmente distintos de cómo se toman las decisiones en política.

– Un liderazgo fuerte es imprescindible para concurrir con éxito a las elecciones ¿Considera que la imagen de división interna que refleja actualmente el partido les afectará en las urnas?

– En mi opinión, hoy todo el Partido Socialista comparte que nos incumbe una enorme responsabilidad. No tenemos razones para que algo puede distraer la atención del ciudadanos en relación a nuestra tarea; que es levantar un proyecto político que les de esperanza frente a la política de la derecha.

– El PP enarbola la bandera de la recuperación como argumento para ganar las elecciones ¿Cuál es la baza del PSOE?

– No hay recuperación si no la viven los ciudadanos, si no existe una recuperación justa. La mejoría de algunas cifras, por la que nos alegramos, no llega a la vida de las personas que tanto han sufrido en estos años. El Gobierno quiere imponernos un mensaje falaz porque ha sometido a todos los ciudadanos a una devaluación y pretende que sigan instalados en ella hasta la noche de los tiempos. Que España sea el segundo país más desigual de toda la Unión Europea ni le preocupa ni le ocupa. Pues bien, la salida de la crisis tiene que venir acompañada de una recuperación económica de las personas y desde luego a España no ha llegado. Por eso, nuestra propuesta es un cambio con seguridad, una agenda para la recuperación justa que consiste en un programa económico alternativo en el que crecimiento económico y cohesión social vayan de la mano. Es posible hacerlo y se lo vamos a explicar a los ciudadanos.