Oriol Pujol limita su influencia en el «caso ITV» a realizar sugerencias

Dice que no tiene dinero en el extranjero y que tampoco lo ha regularizado

Oriol Pujol durante su declaración en el Parlament
Oriol Pujol durante su declaración en el Parlament

El exdirigente de CDC y expresidente de CiU en el Parlament Oriol Pujol ha asegurado que no tiene dinero en el extranjero y no ha regularizado nada, sin entrar a ofrecer detalles de la herencia de su abuelo a la espera de que su hermano, Jordi Pujol Ferrusola, declare ante el juez.

Los hermanos Pujol Ferrusola tienen un plan para actuar ante la comisión de investigación del Parlament. Consiste en no responder las preguntas de los diputados relacionadas con la fortuna de Andorra y alargarse con detalles sobre su vida profesional, los cuales no guardan relación con ninguna de las irregularidades que presuntamente les afectan.

Todos los hermanos han seguido la misma estrategia –no todos con la misma brillantez– y, al mismo tiempo, se han remitido a sus declaraciones que han efectuado ante el Juzgado número 31 de Barcelona. Ayer fue el turno de tres de los Pujol Ferrusola (Marta, Pere y Oriol) después de que la semana pasada su hermano mayor, Jordi, arrollara a la comisión con una exuberante explicación sobre sus negocios.

El problema es que sobre los Pujol Ferrusola no sólo pesa la sospecha de haber multiplicado asombrosamente una fortuna que comenzó siendo de 140 millones de pesetas en 1980, según la explicación original del ex presidente de la Generalitat. Sobre los Pujol Ferrusola también existe el interrogante de hasta qué punto han incrementado su patrimonio personal al calor de los contratos de la Administración de la Generalitat. Y sobre Oriol, en concreto, existen indicios de haber participado en una trama para modificar el mapa de estaciones de ITV en Cataluña.

Sin embargo, Oriol Pujol lo negó ayer todo –por enésima vez– y únicamente limitó su papel a realizar propuestas. «Yo no tutelo al president Mas», dijo para negar que condicionara al titular de la Generalitat en la toma de decisiones sobre las ITV para amañar una trama junto a su amigo y empresario Sergi Alsina.

En su regreso al Parlament ocho meses después de haber renunciado a su escaño, Oriol Pujol comenzó sacudiéndose las preguntas relacionadas con la fortuna de Andorra. «No tengo dinero en el extranjero y no he regularizado nada porque no tengo nada que regularizar», afirmó el quinto hijo del ex president.

De inmediato, los diputados quisieron saber en qué momento Oriol Pujol «repatrió» su parte de la fortuna en el extranjero, puesto que la versión familiar es que los 140 millones –junto a la acumulación de intereses generada durante 12 años– comenzaron a repartirse a partes iguales entre todos los miembros del clan en el año 1992. Pero Oriol se negó a responder pregunta alguna relacionada con estos depósitos. Se limitó en este sentido a remitirse a la declaración que debe hacer ante la jueza su hermano mayor Jordi el próximo 26 de marzo.

El ex secretario general de CDC y ex presidente del grupo parlamentario de CiU estuvo arropado por la plana mayor de Convergència en su comparecencia. El coordinador general de CDC, Josep Rull; el vicesecretario general de Relaciones Institucionales de CDC, Lluís Corominas, y el presidente del grupo parlamentario de CiU, Jordi Turull, siguieron en primera fila sus explicaciones y saludaron afectuosamente a Oriol al término de la sesión.

Oriol aprovechó su comparecencia para realizar una cerrada defensa del presidente de la Generalitat cuando se le preguntó por el papel que tuvo en las reconversiones industriales de Sony, Sharp y Yamaha. La oposición, basándose en escritos de la Fiscalía y en informes policiales, acusa a Oriol Pujol de haberse enriquecido junto a su amigo Sergi Alsina por asesorar a estas compañías en sus deslocalizaciones en Cataluña. Oriol Pujol comenzó negando la mayor – «no son deslocalizaciones, sino recolocaciones»– y subrayó que su actuación se basó en plantear propuestas y no en manipular al president en beneficio propio.

También negó en este punto que usara la empresa de su mujer, Anna Vidal, para cobrar su parte de la trama. Según Oriol Pujol, los 200.000 euros que cobró la empresa de su mujer de Alta Partners –la firma de Sergi Alsina– correspondieron a trabajos reales y no ficticios. Alsina contrató a Vidal durante tres años y, después, siguió contando con su colaboración como asesora. Por esos trabajos en la reconversión de Sharp, la mujer de Oriol Pujol ingresó 200.000 euros, aunque los investigadores sospechan que la factura podría no corresponder a ningún trabajo.

La comisión de investigación vivió momentos de gran tensión, quizá producto de las carencias exhibidas la pasada semana, y el presidente, David Fernández, amagó con suspender la sesión por un choque con Sergio Santamaría (PP). Las suntuosas explicaciones de Jordi Pujol Ferrusola dejaron en mal lugar a muchos diputados, que ayer se tomaron más en serio sus deberes y acudieron al Parlament con las declaraciones judiciales leídas y el interrogatorio más elaborado.