Política

Política es femenino en España: por primera vez las portavoces del Congreso son todas mujeres

Los partidos coinciden en que es «un avance» y confían en la unidad de todas las fuerzas para legislar con perspectiva de género en beneficio de la igualdad.

Los partidos coinciden en que es «un avance» y confían en la unidad de todas las fuerzas para legislar con perspectiva de género en beneficio de la igualdad.

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Seguimos sumando hitos para la historia. Y no todos se recordarán por abocar al bloqueo institucional. Otros, formalmente, hacen avanzar a la sociedad hacia la igualdad. No es la primera vez, desde la sesión constituyente de 1977, que las mujeres ocupan portavocías de calado, pero sí es en esta Legislatura cuando estas aglutinan el grueso del poder parlamentario, por representar a los principales partidos.

Los nombres de Adriana Lastra (PSOE), Cayetana Álvarez de Toledo (PP), Inés Arrimadas (Cs) e Irene Montero (Podemos) marcarán el ejemplo deseable a seguir en el resto de instituciones y empresas. El de la portavoz popular completa una lista de siete mujeres que serán la voz de sus partidos en la Cámara Baja. Las otras tres forman parte del Grupo Mixto: Ana Oramas (CC), Laura Borràs (JxCAT) y Mertxe Aizpurua (Bildu).

En ellas ponen la mirada los ciudadanos, con el deseo de que desde sus posiciones afronten, entre otras cuestiones, las situaciones que siguen perjudicando a esta sociedad; la lacra de la violencia machista y la desigualdad entre oportunidades entre mujeres y hombres son un ejemplo. ¿Será o no más fácil legislar en esta dirección ahora? La presidenta de la Comisión de Igualdad, la diputada del PSOE Pilar Cancela confía en ello porque existe «una mayoría progresista en la mesa del Congreso que considera prioritarias las cuestiones que tienen que ver con la perspectiva de género». A este respecto, fuentes de Ciudadanos creen que la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad es un paso en la lucha por la igualdad real y efectiva. Que este asunto sea más fácil «dependerá de la predisposición del resto de fuerzas políticas». Fuentes de Podemos coinciden en que «es una cuestión de democracia que haya una justa representación de la población y por tanto un avance que los cuatros grupos parlamentarios principales tengan a mujeres como portavoces». El hecho de que cuatro mujeres ostenten esta portavocía es relevante «pero la lucha por la igualdad, el feminismo activo, es una cuestión de fondo, no meramente formal», añade Cancela, porque, explica, «algunos posicionamientos políticos (los de cada partido) distan mucho de poder considerarse feministas». Cree que la actividad en la Cámara «ganará en perspectiva de género si las propuestas de los partidos la tienen». Desde Cs, añaden que «no basta con tener mujeres liderando, también necesitamos políticas públicas firmes y realistas».

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En cuanto al principal reto, la portavoz socialista pone el foco en «no cuestionar la existencia de la desigualdad de las mujeres respecto a los hombres en los distintos ámbitos de la vida». Desde Cs, señalan que «la muestra más hiriente de la desigualdad es la violencia machista» y, después, «el obstáculo que sigue suponiendo para muchas mujeres la maternidad». El partido morado reclama «que haya feministas en espacios de decisión política que defiendan los servicios públicos y luchen contra el machismo».

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Fuentes de Podemos precisan que aunque es un "avance", de las actuales portavoces, una cuestiona con sus declaraciones el solo sí es sí y él hermana yo sí te creo, y otra ha buscado victimizarse atacando a la comunidad LGTBI. Ambas, además, han pactado gobiernos con un partido que niega la existencia de la violencia machista como tal".

Este 2019 será recordado, y así aparecerá en «Los papeles para la historia» del Congreso, como la institución más paritaria en la historia de la democracia: 166 mujeres diputadas se sientan ya en el hemiciclo desde el 28-A. Ocupan el 46,8% de los escaños, cumpliendo con la ley de Igualdad aprobada en el año 2007 bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un alto dato que sitúa a España a la cabeza de los países europeos en igualdad, superando ya a Suecia, con el 46,4%, según datos de Eurostat. Lejos queda esta cifra de las 24 primeras mujeres diputadas que inauguraban la Cámara Baja en 1977.

El precedente de 1989

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Esta coincidencia, producto del azar o decisión de los partidos para ejemplificar, no es una novedad. Tiene precedente en 1989. En la IV Legislatura encontramos a las primeras mujeres portavoces en la Carrera de San Jerónimo. Ellas eran Koro Garmendia Galbete y Arantza Mendiazabal Gorostiaga, diputadas por Guipúzcoa y adscritas al grupo Mixto. Fue entonces, en 1990, cuando el Congreso aprobó la proposición de ley sobre la reforma del Código Civil para hacer desaparecer cualquier discriminación por sexo. Ese mismo año la diputada popular Loyola de Palacio preguntaba al entonces ministro de Justicia, Enrique Múgica si era cierto que anta la pregunta parlamentaria de una consejera del CGPJ sobre la conveniencia de una mayor representación de mujeres en el próximo Consejo, respondió: «¿Han hecho cocinas en las nuevas oficinas?». A lo que el ministro argumentaba: «En un círculo de estricta confianza –que después no resultó ser de tanta confianza– dije una broma, una broma como aquí, en estos bancos (...) donde se dicen múltiples bromas».

Presidenta del Congreso

En el año 1993, en la V y VI Legislatura y bajo el Gobierno del socialista Felipe González, tomaría el relevo la diputada Pilar Rahola, representante por Barcelona de ERC. De 1996 a 2000, la diputada Begoña Lasagabaster Olazábal seguiría sus pasos. El Congreso tuvo que esperar hasta el año 2000 para ver cómo una mujer, Luisa Fernanda Rudi, del Partido Popular, ocupaba el puesto de presidenta de la Cámara Baja. Y lo hacía reconociendo que quedaba «un largo trecho por recorrer hasta alcanzar la ansiada igualdad real». La sucederían la popular Ana Pastor (PP) y ahora Meritxell Batet, por el PSOE. Años después, en la IX Legislatura –cuando también echó a andar la comisión de Igualdad bajo el Gobierno de Zapatero– las voces femeninas se alzarían en la tribuna bajo los nombres de Rosa Díez (UPyD), Olaia Fernández (GMx), Soraya Sáenz de Santamaría (PP), Ana María Oramas (CC) y Uxue Barkos. En la siguiente legislatura, encontraríamos a seis mujeres al frente de los grupos de mayor o menor fuerza.

El empoderamiento, tan reclamado en las calles, llega ahora también a la tribuna del Congreso de los Diputados.