Política

Puigdemont dinamita la relación con ERC tras su recurso ante el TC

Esquerra acusa al ex president de «hacer el ridículo» en su ofensiva contra Torrent.

Pere Aragonés y Quim Torra en la reunión semanal del Govern que ayer se enfrentó a una nueva crisis entre los socios
Pere Aragonés y Quim Torra en la reunión semanal del Govern que ayer se enfrentó a una nueva crisis entre los socios

Esquerra acusa al ex president de «hacer el ridículo» en su ofensiva contra Torrent.

Carles Puigdemont ha dinamitado las relaciones con ERC. El recurso de amparo que presentó ante el Tribunal Constitucional el pasado 9 de enero contra Roger Torrent y la Mesa del Parlament por retirarle la delegación de voto ha devuelto la hostilidad entre los dos socios de Govern antes del inicio del juicio al «procés», que puede contribuir todavía más a la pérdida del liderazgo y protagonismo del ex presidente de la Generalitat dentro del independentismo en detrimento de Oriol Junqueras, justo a las puertas de las elecciones municipales y europeas, la primera prueba electoral para la Crida Nacional per la República, su nuevo proyecto político, que echará a andar este sábado. Para remontar el vuelo, Puigdemont ha dirigido este ataque a los republicanos, que replicaron de forma contenida para evitar entrar en la dinámica de desgaste que quiere imponer el ex president. En este sentido, la portavoz, Marta Vilalta, mostró su «absoluto respeto» por la decisión del líder independentista fugado en Waterloo, aunque sostuvo que la Mesa del Parlament había «velado por sus derechos».

«Ahora el ridículo lo están haciendo ellos», resumieron diversas fuentes de Esquerra, que no dudan en situar esta iniciativa como una ofensiva contra Torrent –su principal verdugo después de impedirle su investidura a distancia–. El enfado, además de justificarse por el recurso presentado, también se argumentó por la versión de los hechos que se ha dado desde JxCat. Así, desde el espacio neoconvergente se ha explicado que el vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa (JxCat), notificó sobre esta circunstancia a Torrent a principios de enero, mientras que fuentes del entorno del presidente del Parlament rechazaron este relato y aseguraron que no se tuvo conocimiento de esta iniciativa hasta que trascendió el lunes en los medios de comunicación. Estas mismas fuentes sostuvieron que Costa no se dirigió a Torrent para advertirle sobre la presentación de un recurso hasta el 15 de enero, pero no se dio a entender que era un recurso contra la Mesa del Parlament. Asimismo, la portavoz del Govern, Elsa Artadi, trató de restar hierro y definió esta iniciativa como «técnica» para llevar su causa a la justicia internacional.

Lo cierto es que esta maniobra de Puigdemont se ha hecho efectiva en vísperas de que la Crida eche a andar, inmersa en un mar de dudas y complicaciones: el partido nacía con la voluntad de aglutinar a todo el independentismo bajo sus siglas, pero poco a poco todas las formaciones han ido descartando su integración –empezaron ERC y la CUP rechazándolo, y ahora ya es el propio PDeCAT quien exhibe sus reticencias–. Así, tras el Congreso Constituyente de este sábado, el nuevo partido deberá afrontar el reto de incorporar al PDeCAT, cada día más alejado de la Crida. De hecho, el riesgo de ruptura es inminente, aseguran fuentes del espacio convergente, que también apuntan las dificultades que tiene Puigdemont para configurar candidaturas de su agrado para el 26-M: en este sentido, rechaza incluso a Turull y Rull para las europeas.