Iglesias promete a Puigdemont que no renunciará al referéndum

El presidente de la Generalitat agradece el gesto de Podemos pero insiste en que mantiene su hoja de ruta independentista

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, junto al líder de Podemos, Pablo Iglesias al que ha regalado un libro
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, junto al líder de Podemos, Pablo Iglesias al que ha regalado un libro

El secretario general de Podemos ha mantenido ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la apuesta por celebrar un referéndum sobre el futuro político de Cataluña: «Lo hemos defendido siempre y vamos a seguir haciéndolo».

Todos pretenden desmarcarse de Mariano Rajoy y su estrategia política con Cataluña. Al menos, aparentemente. Por eso, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera han pedido verse con el president de la Generalitat, Carles Puigdemont. El primero en reunirse fue el socialista. Ayer, tres semanas después, fue el turno del líder de Podemos. Y la próxima semana, Puigdemont recibirá a Rivera en el Palau de la Generalitat. Por ahora, son gestos, fotografías, mero «postureo», la palabra que han puesto de moda los políticos para resumir encuentros estériles.

Lo demuestra que de las 66 páginas que componen el acuerdo que firmaron PSOE y Ciutadans, el tema catalán apenas ocupa un par de frases. O que Iglesias obviara el debate territorial en su primera reunión a tres bandas con el PSOE y Ciutadans. No en vano, el PSOE ha dicho que no negociará el derecho a decidir. Al menos, en la mesa con Podemos y Ciutadans, porque en Cataluña, los líderes del PSC y En Comú Podem, Miquel Iceta y Xavier Domènech, se reunieron el jueves en Barcelona con máxima discreción para abordar en encaje de Cataluña en España. Pese a que se emplazaron a volver a verse, el encuentro sirvió de bien poco. Podemos presentó por escrito su propuesta para celebrar un referéndum independentista. El PSC no se movió más allá de plantear una reforma constitucional que se ratificaría en votación en la próxima legislatura. Iceta resumió que no cree que la reunión con En Comú Podem pueda desencallar una negociación a tres en Madrid, aunque defiende que la reforma de la Constitución puede ser la palanca de cambio de las estructuras del Estado.

Pese a la jugada de Iglesias, de posponer el debate territorial en su primer encuentro con el PSOE y Ciutadans, Puigdemont se llevó la sensación de que Podemos no desistirá con el referéndum. Iglesias insistió en este mensaje. Subrayó que «hemos defendido, defendemos y defenderemos el referéndum como mejor solución política al bloqueo actual». Y a quienes le acusan de hacer tacticismo con el derecho a decidir replicó que Podemos defiende lo mismo en Barcelona, Sevilla y Madrid, «cosa nada fácil». Aunque entiende que la mejor salida a la situación de bloqueo actual es que «los catalanes decidan qué relación jurídica quieren con el Estado vía referéndum», Iglesias no quiere que Cataluña se independice de España. Ayer volvió a repetirlo. Podemos apuesta por «un encaje constitucionl que reconozca Cataluña como nación», «Solamente entendiendo la plurinacionalidad, se podrá apostar por un modelo de convivencia», insistió.

Según dijo la portavoz del Govern, Neus Munté, Puigdemont emplazó a Iglesias a «no desistir» en su defensa del referéndum. El president trasladó al líder de Podemos que el gobierno catalán seguirá desplegando su hoja de ruta, que prevé una legislatura de 18 meses para preparar a Cataluña para la independencia. Sin embargo, recordó que está abierto a negociar un referéndum con un Gobierno de progreso.