Rajoy planteará como base su oferta de cinco grandes pactos

Hoy abre los contactos: va a «escuchar» y fijará sus propuestas si ve clima de acuerdo.

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa tras la reunión del Consejo Europeo celebrado en Bruselas
El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa tras la reunión del Consejo Europeo celebrado en Bruselas

Hoy abre los contactos: va a «escuchar» y fijará sus propuestas si ve clima de acuerdo.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, irá ajustando sus pasos a la voluntad de acuerdo que perciba en los demás partidos. Hoy mismo empezará a contactar con los grupos, y ya la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, confirmó el pasado martes que el primero sería el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, por ser la segunda fuerza parlamentaria. Esta primera ronda de conversaciones es exploratoria. Rajoy quiere tantear la voluntad de acuerdo de todas las partes, sobre todo PSOE y Ciudadanos, actores clave para poner en marcha la gran coalición, que reivindica por ser la opción «más estable» y que «ofrece más garantías» para seguir impulsando reformas.

Si percibe disposición al pacto, entonces creará una comisión negociadora que baje a la letra pequeña de los posibles acuerdos. Pero por adelantado el candidato popular no hará ofertas concretas ni planteará tampoco, según precisan en su entorno, «cesiones» que supongan alterar radicalmente su programa. Sobre la reforma de la Constitución, fuentes oficiales confirmaron que esa propuesta «no se puede dar por buena».

El candidato popular no ha hablado aún con su equipo sobre los posibles miembros de la comisión negociadora que activará si ve margen para alcanzar acuerdos. En medios populares barajan como posible escenario que el PSOE no quiera sentarse a negociar, y que actúe como en la legislatura fallida, es decir, que se limite a trasladar su decisión de no apoyarle. «Hay que ver cuál es la posición del líder socialista antes de plantear ofertas que pueden quedarse en un brindis al sol. Rajoy irá a paso a paso, sin anticiparse a los acontecimientos, como siempre», señalan en Moncloa. Añaden que hay «sincera» voluntad de «diálogo» y de «flexibilidad», pero que esa actitud debe ser «recíproca». «Rajoy no va a activar ningún mercadeo a cambio de apoyos. Ya ha dicho que es partidario de la gran coalición, y está dispuesto a negociar sobre la base de propuestas viables y buenas para el interés general», puntualizan fuentes gubernamentales. Respecto a la negociación de puestos en la presidencia y en la Mesa del Congreso, Rajoy la abrirá cuando concluya esta primera ronda de contactos exploratorios y sepa «con qué actitud afrontan todos este proceso».

Rajoy insistió ayer en que lo «razonable» es que «a la máxima celeridad posible» pueda haber un Gobierno. En rueda de prensa, tras la reunión de 27 países de la Unión Europea (UE), Rajoy también insistió en su voluntad de trabajar por un acuerdo de amplia base parlamentaria para cuatro años, informa Ep.

En ese sentido, confirmó que el procedimiento pasa en primer lugar por tener una conversación con los líderes de las demás fuerzas políticas, y subrayó que sigue vigente el documento de objetivos políticos y pactos que ya presentó a los demás partidos al principio de la negociación que se abrió tras las elecciones de diciembre. «Ese documento está plenamente en vigor». En él ofreció cinco grandes acuerdos sobre empleo, reforma fiscal y financiación autonómica, en materia social, por la educación y para el fortalecimiento institucional y la defensa de la unidad nacional.

Ésa es su base, pero ayer dejó ver que es consciente de que con sus 137 escaños no puede poner en práctica el cien por cien de sus propuestas. «Voy a escuchar lo que plantean los demás y vamos a ver qué posibilidades hay de entendimiento», sentenció.

El candidato popular justifica la urgencia de que haya ya un Gobierno en España en la necesidad de empezar a trabajar, por ejemplo, en los próximos Presupuestos Generales del Estado, que deberían aprobarse en septiembre para ser remitidos al Congreso.

«No se puede hacer una reunión con nadie si ya para empezar dice “no quiero nada de usted”», apostilló. Sin citarles, pero aludiendo a la actitud de Sánchez y Albert Rivera. El PP cree que esa «cerrazón» sólo sirve para desgastarles más. «El bloqueo les seguirá perjudicando», afirman.