Rita Maestre participó también en el boicot a Rosa Díez en la Complutense

Aparece junto a Pablo Iglesias en un vídeo de la protesta, en octubre de 2010

Ya a la entrada fue recibida con gritos e insultos como «víctima profesional» o el clásico «fascista». En el bochornoso espectáculo del que Rosa Díez, líder de UPyD, fue involuntaria protagonista el 21 de octubre de 2010 hasta ahora se había identificado entre los participantes a dos de los principales líderes de Podemos, el partido que nacería poco más de tres años después de aquel boicot. Se trata de Pablo Iglesias, su secretario general, e Íñigo Errejón, al mando de la Secretaría Política y Área de Estrategia y Campaña. Pero este periódico ha identificado también en las imágenes a Rita Maestre, miembro del Consejo Ciudadano estatal de Podemos y actual portavoz de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de la capital. Maestre, que se ha visto envuelta recientemente en otra polémica por el asalto a la capilla de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) del campus de Somosaguas el 10 de marzo de 2011, aparece primero sentada en primera fila delante de la mesa donde se encuentra Díez.

En el vídeo se puede ver cómo Pablo Iglesias avisa a una joven para que dé comienzo el boicot, alguien grita «arriba, arriba, arriba» y los activistas se levantan enseñando unas tarjetas rojas preparadas para la ocasión.

Rita Maestre se pone también en pie, junto al grupo de estudiantes –dos chicas y un joven –que no es otro que Errejón– que tomaron la palabra ese día. Iglesias permanece cerca, vigilante de que todo transcurra según se ha previsto. «Pone un pie en esta casa deseando provocar protestas que le permitan recuperar algo de presencia mediática y renovar el estatus de víctima y heroína de la democracia», se escucha decir a Errejón mientras Maestre atiende atentamente brazo en alto, como el resto, sosteniendo una cartulina roja.

No faltaron bombas fétidas, y la alarma de incendios fue activada para hacer más ruido. Un grupo minoritario pide a los reventadores de la conferencia que se callen y abandonen la sala. Rosa Díez asiste impertérrita al espectáculo. Años después calificaría lo sucedido como «un atentado contra la libertad de expresión, incompatible con una democracia e inaceptable en cualquier lugar, máxime en una universidad».

La participación en el boicot de Maestre, que deberá responder ante los tribunales por la posterior irrupción en la capilla universitaria, certifica su papel activo desde tiempo atrás en los actos reivindicativos de quienes luego darían forma a Podemos.