Política

Sánchez: «No olvidéis que a quien teme el PP es al PSOE»

Pedro Sánchez apela al orgullo e ignora ahora a Podemos

La Razón
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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, clausuró ayer la conferencia autonómica del partido pidiendo «unidad y fortaleza» a los suyos para afrontar con éxito los próximos comicios. «Hoy os pido unidad, fortaleza y salir a ganar las elecciones», arengó a militantes y barones en medio del clima de división interna que ha embargado el seno del partido desde que comenzara 2015.

Ante un auditorio de más de 2.500 personas, Sánchez reivindicó el espacio del partido en la izquierda moderada, respecto a aquellos que reniegan de una opción ideológica concreta. «Ser socialista es ser de izquierdas y estamos muy orgullosos de nuestras ideas», reconoció. También en clara alusión a Podemos –aunque sin mencionarlos–, el líder del PSOE acusó a la formación de Pablo Iglesias de promover la fragmentación ideológica y señaló que «España ya no soporta la división de aquellos que pescan en el río revuelto del desencanto». En la misma línea que ya siguieran el sábado los barones, el secretario general de los socialistas no reconoció en Podemos una alternativa consistente de Gobierno frente al Ejecutivo de Mariano Rajoy. «Nunca olvidéis que a quien teme el PP es al PSOE», destacó.

Sánchez viró su estrategia: de amplificar el tono contra Podemos a ignorarlos. El líder ninguneó en su discurso a los de Pablo Iglesias, pues no hubo mención expresa a la formación ni alusión directa a la multitudinaria manifestación que recorrió el sábado las calles de Madrid. Su intervención se centró en hacer frente a su único adversario: la derecha.

«Frente al miedo, la esperanza es el PSOE», señaló. Y contrapuso su «agenda de recuperación justa» a la economía de «amiguitos del alma» del PP. «Se terminó el cuento de la derecha», reclamó, porque «la política puede si la política quiere. Y nosotros queremos», exclamó ante un público entregado.

Sánchez enumeró en tono crítico las políticas del Gobierno que «han provocado la mayor fractura política, social y territorial de nuestra historia» y las enfrentó a los logros obtenidos por el PSOE en derechos y libertades y a las causas que emprenderán en el futuro: crear buen empleo, combatir la desigualdad y rearmar moralmente la política. «Claro que es posible derrotar a la derecha, si nos movilizamos, si sumamos todas nuestras fuerzas, la derecha pierde», señaló, y fue más allá: «Habréis escuchado a Rajoy decir que la crisis ya es historia, pero quien es historia es él».

Los socialistas enfilan la recta hacia las elecciones marcando su propio paso, sin mirar por el retrovisor lo que hace uno u otro partido. Conscientes de que viven tiempos difíciles para el PSOE, como en otras ocasiones, confían en resistir y avanzar con ánimos renovados.

«En ganas de ganar a la derecha no nos gana nadie», señaló Sánchez. Y rebatió la principal baza esgrimida por el PP para concurrir a los comicios, la recuperación. «El PP pretende forzarnos a elegir entre recuperación y derechos de ciudadanía. Y los socialistas decimos que ésa es la trampa neoliberal que no estamos dispuestos a aceptar», destacó.

A pesar de ser interrumpido por continuas ovaciones y gritos de «presidente, presidente», Sánchez no personalizó en ningún momento el triunfo del PSOE en su figura, ni idealizó con su persona en el palacio de La Moncloa. Siempre habló de «somos necesarios» en futuro y puso en valor los legados de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero en pasado.

Tampoco hubo mención expresa a la ausente Susana Díaz, aunque sí reiteró el compromiso de esforzarse al máximo en la cita electoral que afrontarán en marzo. «Todos nos vamos a volcar con el socialismo andaluz», señaló.