Se constituye el Consejo de Seguridad Nacional, bajo la presidencia del Rey

El Rey Juan Carlos, el Príncipe Felipe y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (3d, primera fila), posan para la foto de familia junto a los miembros del Consejo de Seguridad Nacional momentos antes del inicio de la primera reunión de este nuevo órgano colegiad.
El Rey Juan Carlos, el Príncipe Felipe y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (3d, primera fila), posan para la foto de familia junto a los miembros del Consejo de Seguridad Nacional momentos antes del inicio de la primera reunión de este nuevo órgano colegiad.

El Rey ha presidido la constitución del Consejo de Seguridad Nacional, máximo órgano que asume desde hoy la defensa y seguridad, en un acto en el palacio de la Zarzuela que ha contado con el Príncipe, el presidente y la vicepresidenta del Gobierno, siete ministros y los jefes de las Fuerzas Armadas y del CNI.

El Consejo nace con el compromiso de elaborar antes de seis meses una propuesta de anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Nacional para su posterior elevación al Consejo de Ministros, según establece la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada por el Gobierno el pasado 31 de mayo.

Pasadas las 19.00 horas, Don Juan Carlos, acompañado por el Príncipe de Asturias, han recibido a los 14 asistentes en la sala de audiencias, donde se han hecho la foto oficial y posteriormente se han sentado para comenzar sus deliberaciones.

El Rey, que se apoyaba en una muleta, y el Príncipe acudieron a esta primera reunión vestidos con traje gris y no con uniforme militar como cuando se trata de actos relacionados con la Defensa.

En esa mesa se han sentado también el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, y los ministros de Exteriores, José Manuel García-Margallo; de Defensa, Pedro Morenés; de Hacienda, Cristóbal Montoro; de Interior, Jorge Fernández Díaz; de Fomento, Ana Pastor; de Economía, Luis de Guindos; y de Industria, José Manuel Soria.

Además asistieron el director del Gabinete de Presidencia, Jorge Moragas; el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Fernando García Sánchez; el director del CNI, Félix Sanz Roldán; el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; y el director adjunto del Gabinete de Presidencia y responsable de Seguridad Nacional, Alfonso de Senillosa.

Según informa el Gobierno en un comunicado, durante la reunión el Rey ha destacado que la Estrategia de Seguridad supone una nueva estructura institucional que permite actuar coordinadamente y responder óptimamente en un mundo con desafíos a la seguridad numerosos complejos y cambiantes.

Además ha subrayado el consenso político con el que ha sido aprobada.

Por su parte, Rajoy ha considerado la estrategia un punto de partida, que debe permitir detectar lagunas allí donde existan, poner en marcha planes de prevención y respuesta, así como mejorar nuestra capacidad de anticipación y reacción ante las crisis que afecten a la seguridad nacional

El Ejecutivo acordó con el PSOE la creación de este consejo en el marco de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, un proyecto que contempla una docena de riesgos y amenazas para España, entre ellos el terrorismo de ETA.

El consejo actuará como órgano colegiado y se convocará, bimestralmente o cuando se considere necesario, bajo la presidencia del presidente del Gobierno, salvo cuando el Rey, como ha ocurrido hoy, asista a sus reuniones.

Entre sus funciones, además de la asistencia al presidente del Gobierno, figuran impulsar y velar por el cumplimiento de la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobar un informe anual de seguridad y planificar y coordinar la política de seguridad.

La Estrategia identifica una docena de riesgos y amenazas, en concreto: conflictos armados; terrorismo; ciberamenazas; crimen organizado; inestabilidad económica y financiera; vulnerabilidad energética; flujos migratorios irregulares; armas de destrucción masiva; espionaje; emergencias y catástrofes naturales; vulnerabilidad del espacio marítimo y vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales.