Oriol Soler, el ideólogo del «procés», se vio con Puigdemont dos días antes que con Assange

La investigación se centra ahora en si la Generalitat financió el apoyo del activista con fondos de la ANC y Ómnium.

El pasado 26 de septiembre, cuatro días antes del referéndum ilegal, se retransmitió dentro de la Universidad de Barcelona una conferencia de Julian Assange en directo
El pasado 26 de septiembre, cuatro días antes del referéndum ilegal, se retransmitió dentro de la Universidad de Barcelona una conferencia de Julian Assange en directo

La investigación se centra ahora en si la Generalitat financió el apoyo del activista con fondos de la ANC y Ómnium.

El empresario Oriol Soler, miembro desde hace años del «núcleo duro» del nacionalismo catalán y engranaje clave en la maquinaria de comunicación del «procès», se entrevistó el día 7 de noviembre en Bruselas con el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, según ha confirmado a LA RAZÓN el propio Soler. La entrevista tuvo lugar, por lo tanto, dos días antes de que este ideólogo y editor independentista se reuniera durante cuatro horas en Londres con el también prófugo de la Justicia Julian Assange, que se encuentra retenido en la embajada de Ecuador de la capital británica desde 2012.

Soler explicó a este periódico que «la visita (a Puigdemont) fue una visita en el territorio de la amistad». Además, admitió que en ella se habló de «temas operativos porque en aquellos días su situación era demasiado precaria a nivel logístico». A pesar de no entrar en más detalles, el tenor de la respuesta parece indicar que se trató sobre los aspectos económicos de la estancia en Bruselas del ex presidente, una situación en la que, como ha venido informando LA RAZÓN, Puigdemont debe estar incurriendo en gastos relevantes. «En ningún caso se habló de las elecciones porque ya se había hablado anteriormente y por que yo he dejado muy claro que no quería participar en ese debate», puntualizó Soler.

Las fuentes que, previamente a la confirmación del propio Soler, habían informado a este diario del viaje de empresario independentista a la capital belga señalaban, precisamente, la cuestión económica –que sigue estando envuelta en misterio, señaladamente los gastos derivados del dispositivo de seguridad que disfruta Puigdemont en Bruselas– como uno de los principales en la agenda de la reunión entre el ex president huido y este hombre clave en la organización mediática del «procès». Soler –que fue el responsable de la comunicación del 9-N y que controla, a través de SOM cultural, la productora responsable del vídeo «Help Catalonia»– subrayó que una persona en la situación de Puigdemont debía contar con un dispositivo de seguridad dadas las circunstancias.

Por lo que respecta a la entrevista que, dos días después de reunirse con Puigdemont en Bruselas, mantuvo con Assange, de la que informó «El País» el pasado lunes, Soler fue categórico: «Los catalanes hemos sufrido también espionaje electrónico y físico, censura, irregularidades judiciales, arrestos, intentos de extradición, prisión, exilio, bloqueo financiero, noticias falsas, contra-propaganda... como Julian Assange y estuvimos compartiendo nuestra visión del momento», dijo.

Las citadas fuentes habían señalado el papel asesor que Assange ha ejercido para la Generalitat durante todo el «procès», hasta el punto de que entre las web que fueron clausuradas por la Guardia Civil la jornada anterior al referéndum del 1-O, figuraba una vinculada al ciberactivista australiano a través de Anonymous. En este sentido, los expertos consultados revelaron que entre las líneas de investigación que se siguen está la de dirimir quien pagó los dominios desmantelados por la Guardia Civil que utilizó la Generalitat durante los preparativos del referéndum ilegal y antes de la aplicación del artículo 155. Porque, tal y como explican las fuentes consultadas, «Assange no trabaja gratis para nadie, sobre todo dada su situación de refugiado en una embajada de la que no se puede mover, ya que sabe que en cuanto ponga un pie en la calle será detenido». Algunas de las sospechas se dirigen a la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que ha demostrado una gran liquidez a la hora de pagar las fianzas para que los miembros de la mesa del Parlamento catalán y Òmnium eludieran la cárcel.

Soler, en sus declaraciones a este periódico, explicó la entrevista con Assange describiéndola como una especie de intercambio de experiencias ante problemas comunes. Preguntado por la posible influencia de Rusia en favor del «procès», afirmó que «el tema es sencillamente de chiste. No hay ninguna base real en todo lo que se dice. Es increíble». Admitió, sin embargo, que «la única razón que podría justificar una afirmación de este tipo es la realidad de que todos nuestros servidores están distribuidos por el mundo por temas de seguridad y para eludir la censura del Gobierno español». «Pero están distribuidos por el mundo, no por Rusia. Puede haber alguno en Rusia. Es el sistema que se utiliza habitualmente en situaciones parecidas. Cualquier experto en tecnología les confirmará que es así. Decir lo contrario es casi de ignorantes. Con todo el respeto del mundo».

Finalmente, el empresario catalán explicó a LA RAZÓN: «Quiero aclarar que viajo habitualmente por todo el mundo por mi trabajo y el viaje de Londres era un viaje más de trabajo, donde, en un rato libre, hicimos ese encuentro de carácter totalmente informal. La película de espías que cuentan es divertida pero la vida es mucho mas prosaica».