«Todo lo que sea bajar impuestos es bienvenido»

Ciudadanos de a pie valoran positivamente las propuestas económicas y territoriales de Rajoy, pero piden avanzar en las reformas sociales

Familia Suárez- Menéndez

Aunque a eso de año nuevo Rajoy anunció su decisión unilateral de dejar los habanos, el diputado Centella, pertinaz, le acusó en el Debate sobre el Estado de la Nación de lo que se vienen acusando unos a otros desde que el Congreso es Congreso: de vender el humo que ya no se traga. Este tipo de calumnia ha pasado a ser moneda corriente entre Sus Señorías, de tal modo que pareciera que sus palabras no quedan registradas para posterior comprobación. Y no es así. Entre los módulos de la primera y la segunda ampliación del Congreso, 5.500 metros lineales de estanterías dan fe de lo que se dicen en la Cámara. Cinco kilómetros. Como de Pinto a Valdemoro. En alguno de esos cinco kilómetros duerme a estas hora, transcrita en redondas, la última remesa de «humo» de Rajoy. Y hay más de dos o tres españoles para quien la palabra del presidente no es simple papel mojado sino la traslación práctica de una necesidad, un pequeño guiño a sus circunstancias personales.

Carlos Almendro es uno de ellos. La «tarifa plana» de 100 euros de Seguridad Social para las nuevas contrataciones es, probablemente, la medida que más adhesión popular concita. Para Carlos se traduce en la esperanza de poder contratar más personal, crecer en su negocio, ambicionar y relajar los músculos. «Llevo años acaparando trabajo yo mismo, sin poder dedicarme a ampliar el negocio o a las relaciones públicas para captar clientes». En 2008 se colocó al frente de Local Rock Sur, desde donde alquila locales de ensayo, lidera una escuela de música y programa actuaciones. Empezó junto a tres empleados; hoy sólo cuenta con dos a tiempo parcial. «La 'tarifa plana' va a ser muy buena porque cuando los márgenes son muy estrechos te lo piensas mucho para contratar: con unos mil euros de salario ahora se cotizan en torno a 300. Si a eso se suma la subida de la luz, el IVA y los costes, pues te das cuenta de que pierdes una capacidad enorme». Local Rock lleva todo este tiempo manteniendo los precios para poder sobrevivir. La «tarifa plana» le permite, asegura, progresar sin incrementar tasas.

Una generación precaria

Distinto es el caso de Jaime Fernández-Blanco, quien pertenece a una generación para la que la precariedad ha sido un segundo líquido amniótico, y allí han crecido apiñados, como si no hubiese sitio al fondo. Se expresa con claridad y sensatez, informadísimo de lo que pasa a su alrededor a fuer de buen periodista. Trabaja como freelance y lleva tres años colgado del andamiaje de esta crisis. «En estos años no he podido vivir del todo de lo mío. Hice un máster, hice prácticas sin remunerar, me fui a Berlín y comprobé la mentira del 'sueño del oeste'... Me he estado sacando las castañas como he podido, ayudado por mi familia, pero anímicamente me ha afectado, me he sentido inútil». Ahora tiene 30 años y explica juicioso que «todo lo que sea bajar impuestos es bienvenido» y que, por tanto, la desaparición del IRPF en los «mileuristas», las rentas menores de 12.000 euros, será «ventajosa» para él, pues «nos facilita un poco las cosas». Sin embargo, le inquietan las contrapartidas. «Me disgusta que vayan a cargarlo sobre las rentas más altas, que es lo que hizo Hollande y no funcionó. Habría que bajarlo a todo el mundo. Tampoco me gusta que suba el IVA, ya que frena el consumo. Soy más partidario de la política económica que se hace en la Comunidad de Madrid y creo que debería ser el patrón del Gobierno». Rajoy declaró en el Debate su intención de repartir ahora los beneficios tras socializar el esfuerzo. Por ahora, el presidente ha empezado por hacerle las largas al electorado de izquierdas.

Aún falta un mes largo para la floración y nadie quiere oír hablar de brotes verdes... A pie de calle los buenos datos macroeconómicos se ven con escepticismo, como quien oye rumores de fiesta en el ático o la sirena de un trasatlántico en las antípodas del Cabo de Hornos. Pero quizás no es del todo errado eso de que venimos de vuelta. «Tengo esperanza en el futuro porque a mí me gusta leer Historia y sé que estas cosas tienen su proceso», apostilla Jaime, «son ciclos: se empieza por la macroeconomía y acaba en el último eslabón, en nosotros». Carlos ya lo está experimentado en su propio negocio: «Desde septiembre se está notando una pequeña recuperación, una ligera subida. Creo que ya hemos tocado el suelo y ahora debería haber más demanda».

Las familias, capeando el temporal

No tan esperanzados se muestran en la familia Suárez-Menéndez, con nueve hijos de entre 7 y 21 años. Ellas, las familias, las que vertebran este país que camina hacia el geriátrico, se consideran las grandes olvidadas durante estos años. ¿Cómo replobar una España en crecimiento negativo cuando, lejos de poder alumbrar nuevos ciudadanos, hay que apretarse para mantener a los hijos hasta la treintena y más allá? La subida de los tramos de IRPF para las personas con hijos a su cargo (también se beneficiarán personas con dependientes o ancianos) «es una buena noticia para las familias, pero no es suficiente», afirma María Menéndez, que preside la Asociación de Familias Numerosas de Madrid. Cada nuevo anuncio del Gobierno lo mira con lupa: «Llevamos muchos años pidiendo al Gobierno que nos ayude y que tenga en cuenta la renta per cápita para que podamos tener algo más de capacidad adquisitiva». Lamenta que en las reformas «sólo entren las familias donde los dos padres trabajen, porque eso excluye a muchas familias numerosas» en las que alguno de los cónyuges se dedica a las ingentes tareas del hogar. María, sin ir más lejos, optó por esta vía: «Si yo trabajaba, tenía que contratar a alguien para que se quedara en casa y eso era otro gasto añadido».

Aunque Rajoy echó el resto en materia económica durante el Debate, Cataluña fue otro de los puntales de su intervención. Su mensaje vino a ser el siguiente: con los catalanes, contra la secesión. Algo que Meli Medina, empresaria de la región, suscribe al cien por cien, pues «estamos pasando por un momento en el que todos tendríamos que estar del lado del presidente para sacar adelante el país y parece mentira que se sigan gastando todo ese dinero en la independencia, sobre todo cuando se trata de una consulta que no se va a hacer». Y añade: «Y más vale que no se haga o tendré que marchar de aquí».

Familia Suárez- Menéndez

Quiénes son: María y Fernando, en la imagen junto a ocho de sus nueve hijos de entre 7 y 21 años.

En qué les afecta: La subida de los tramos del IRPF para familias con hijos o personas a su cargo.

Su opinión: «Es una buena noticia para las familias, pero no es suficiente. Llevamos años pidiendo que se tenga en cuanta la renta per cápita para que podamos ganar en poder adquisitivo».

Jaime Fernández- Blanco

Quién es: Periodista freelance de 30 años y gananacias «mileuristas».

En qué le afecta: La exención del IRPF para trabajadores con menos de 12.000 euros.

Su opinión: «Será ventajoso y nos facilitará las cosas un poco, aunque hay que avanzar; soy optimista y creo que el cambio de ciclo empezará por lo macro y acabará llegando a nosotros»

Meli Medina

Quién es: Empresaria de 55 años, vive en Castelldefels (Barcelona).

En qué le afecta: Rajoy declaró ilegal el referéndum secesionista y aseguró que no dejará de lado a los catalanes que quieren seguir en España.

Su opinión: «En estos momentos tendríamos que estar al lado del presidente y no gastar dinero en independencia».

Carlos Almendro

Quién es: Empresario de 42 años, dueño de Local Rock Sur, firma de alquiler de locales de ensayo y actuaciones.

En qué le afecta: La «tarifa plana» de 100 euros a la Seguridad Social en nuevas contrataciones.

Su opinión: «Esta medida va a ser muy buena porque cuando los márgenes son estrechos uno se lo piensa mucho para contratar; llevo años acaparando trabajo yo mismo sin poder poner a nadie más, de hecho empecé con tres empleados y ahora tengo sólo dos a tiempo parcial».