Un alcalde dice que entregó a Orozco un contrato de pago para una recalificación

El alcalde pedáneo de Ombreiro, José Manuel López Prado, afirmó ante la jueza que instruye la 'Operación Pokémon', Pilar de Lara, que entregó al regidor de Lugo, José Clemente López Orozco, un "documento"correspondiente con un contrato de pago a un funcionario del Ayuntamiento para la recalificación de unos terrenos, en Fingoi, que finalmente no se llegó a consumar. López Prado declaró en dos ocasiones ante la jueza en calidad de testigo, según figura en la nueva entrega del sumario a la que ha tenido acceso Europa Press. En concreto, acudió a las dependencias judiciales el 17 de diciembre de 2012 y, a petición propia para completar la información anteriormente dada, el 17 de junio de 2013.

Tanto en una como en otra ocasión, el testigo indicó que el hijo de un promotor le enseñó un contrato en el que figuraba el compromiso de pago de unos 90.000 euros a un funcionario, que se lo habría "exigido"para llevar a cabo una recalificación. "Mira lo que le hicieron a mi padre", afirmó el alcalde pedáneo citando, según dijo, al hijo del promotor.

En esta situación, le ofreció que le diese "una copia"porque entendía que "quizás el alcalde no sabía que se estaban haciendo esas cosas", con la intención de advertir a Orozco. Este papel, que según dijo el testigo entregó "sólo"al alcalde, finalmente apareció entre la documentación incautada al concejal y después presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Fernández Liñares.

Según declaró, consideraba que esa situación era "muy grave"y que podía "hacer daño al partido", por eso había decidido actuar. Posteriormente, y a preguntas de la jueza, reconoció que "no sabía"si el regidor había tomado medidas, tal y como él esperaba que hiciese.

Además, López Prado entendió que fue si el documento acabó en manos de Liñares era porque el propio alcalde se lo podía haber dado. No en vano, durante su comparecencia, el alcalde pedáneo se mostró seguro de que el alcalde "fue engañado"por Liñares, ya que puntualizó que lo decía "con mayúsculas".

Esto ocurrió porque, además del asunto de la recalificación, López Prado entregó a Orozco, según declaró, una nota sobre las supuestas irregularidades por las que habría cambiado la matrícula de su vehículo por la de una grúa para librarse de pagar la factura del arreglo tras un accidente, según los informes de Vigilancia Aduanera.

El alcalde pedáneo de Ombreiro aseguró que cuando le dio a Orozco esa "nota", que le llegó a través de un sindicalista compañero de él, el regidor de Lugo se mostró "muy compungido por lo sucedido". De hecho, afirmó que había advertido a Orozco "en muchas ocasiones sobre Liñares", porque las cosas que conocía eran, desde su punto de vista, "muy graves", y que ello "podía hacerle mucho daño al partido".

De hecho, le llegó a trasladar, según dijo, que "no era conveniente contar con Liñares"en las listas. A preguntas de la jueza, indicó que su actuación se encuadra en la "responsabilidad política y para que no se dañase la imagen del partido".

Cuando ocurrieron estos dos hechos, el actual secretario xeral del PSdeG y presidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro, era concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Lugo.

El alcalde de pedáneo, en su declaración voluntaria, señaló que, a raíz de conocer el documento entregado por el hijo del constructor para la recalificación, le comentó a Besteiro que "mirase bien en Urbanismo"porque "igual había algo raro"y le indicó que hablase con Orozco, porque "él sabía"a lo que se refería.

Según dijo, Besteiro "le insistió mucho"para que López Prado le concretase de qué se trataba, pero éste se limitó a remitirlo al alcalde de Lugo.

Por otro lado, en cuanto a la nota por el arreglo del vehículo de Liñares, señaló que se la entregó a Orozco en su "despacho"y que en ese día "apareció Besteiro", por lo que esa fue "la manera en que se enteró"el entonces concejal socialista, toda vez que el propio Orozco le enseñó la "cronología".

Esa "cronología"factura del arreglo del vehículo de Liñares que, según consta, habría ascendido a 1.200.000 millones de pesetas (unos 7.200 euros).

En un comunicado, el alcalde de Lugo dijo que era "falso"que ningún "concejal o miembro de su equipo tuviese acceso a ningún documento o escrito en el que quedasen reflejadas ningún tipo de irregularidades o cobros por parte del funcionario alguno del Ayuntamiento". Sin embargo, el alcalde pedáneo de Ombreiro ratificó en 2013 que entregó el documento a Orozco y que añadió que el regidor se lo "dio a leer"a la concejala Sonia Méndez.

Aunque en su declaración del 17 de junio de 2013 López Prado afirmó que no tenía ningún tipo de "enemistad"con el entonces concejal y luego presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Fernández Liñares, a lo largo de las declaraciones realizadas ante la jueza queda patente que tampoco tenían una buena relación.

De hecho, el testigo aseguró que "por supuesto"Orozco conocía la mala relación que tenía con Liñares, porque él mismo le había dicho que "no quería hablar"con ese concejal y que "prefería"hacerlo siempre "directamente con él".

En todo caso, el alcalde pedáneo de Ombreiro declaró que "nunca sufrió ningún tipo de presión"por parte de Liñares, de quien dijo, no obstante, que si le veía por la cara "no le saludaba"y le "torcía la cara".