Política

Una decisión nocturna

La foto que no quería Sánchez. Ferraz cambió de criterio a última hora del domingo

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Pedro Sánchez, se estrechan la mano tras rubricar el pacto antiterrorista en La Moncloa
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Pedro Sánchez, se estrechan la mano tras rubricar el pacto antiterrorista en La Moncloa

El PSOE se ha rendido al «sentido de Estado» a la hora de rubricar el «Acuerdo para afianzar la unidad en defensa de las libertades y en la lucha contra el terrorismo». El secretario general socialista, Pedro Sánchez, destacó tras la firma del mismo que el partido «ha antepuesto la necesaria unidad contra el terrorismo a cualquier otra consideración partidista», un discurso contradictorio con el que exhibió el domingo en Valencia.

La necesidad de «estar a la altura de las responsabilidades» que se exigen al principal partido de la oposición es el argumento capital por el que el PSOE habría claudicado en cuestiones de forma –como la rúbrica en La Moncloa– y de fondo –como la remisión a la prisión permanente revisable–. «Sería la primera vez que el PSOE no está en un pacto de Gobierno contra el terrorismo. Un partido que aspire a gobernar tiene que asumir alguna responsabilidad», señalaron fuentes de Ferraz.

La decisión de escenificar una firma junto al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en La Moncloa era una casuística que los socialistas no barajaban hasta hace escasas horas, pues entendían que si bien el pacto era «imprescindible» y requería cierta solemnidad, era preferible mantener la tramitación en el cauce parlamentario y no exponer al líder del partido a una foto con el Gobierno. A última hora del domingo se cambió el escenario a la residencia del presidente del Gobierno, una localización que Mariano Rajoy y Pedro Sánchez cerraron en la mañana de ayer.

El PSOE es consciente de que un pacto en solitario con el Ejecutivo no le beneficia a nivel político, pues produce el efecto contrario a las distancias que se afanan en marcar respecto al PP y que Sánchez puso de relieve en la clausura de la conferencia política de Valencia. No obstante, se niegan a asumir el «coste político» de la foto e intentan vender la firma del acuerdo como un logro socialista liderado por Pedro Sánchez y que goza con el beneplácito de todos los barones, incluida Susana Díaz, a la que podría perjudicar en los próximos comicios.

A pesar de valorar como «ambicioso» el acuerdo y reconocer que su partido había tomado la iniciativa en el mismo, el líder del PSOE confesó que el texto recoge «una discrepancia que se mantiene y que no es menor para el PSOE», la remisión a la prisión permanente revisable. Por principios, el partido es contrario a la cadena perpetua, por lo que Sánchez reiteró su compromiso de modificar el Código Penal, para eliminar esta medida cuando lleguen al Gobierno. A pesar de reconocer tamaña «discrepancia», el secretario general socialista destacó que esta «diferencia recogida en el texto no afecta a la imprescindible unidad en la lucha contra el terrorismo», y fuentes socialistas anunciaron a este diario que el PSOE presentará un recurso de inconstitucionalidad contra la prisión permanente revisable cuando se apruebe el Código Penal.

Próxima cita: el Debate sobre la Nación

Tras firmar el pacto antiterrorista en Moncloa, el presidente del Gobierno y el líder de la oposición acordaron la fecha para el último Debate sobre el Estado de la Nación de la legislatura, que se celebrará en el Congreso de los Diputados los próximos 24 y 25 de febrero. Será el primer debate parlamentario de estas características en el que se enfrentarán Rajoy y Sánchez, puesto que el líder del PSOE fue elegido secretario general hace apenas seis meses.

Tras acordar la cita con Sánchez, el Gobierno se ha puesto en contacto con los grupos parlamentarios para informarles de la fecha, según las fuentes del Ejecutivo.

El debate tendrá especial relevancia por tratarse de un año electoral, Rajoy exhibirá como baza la recuperación económica y Sánchez buscará diferenciarse del PP y de sus políticas.