Zouhier, «retenido» en una comisaría de Tánger

Se negó a firmar la orden y no hizo petición de asilo ni de habeas corpus

Rafa Zouhier llegó a Tánger cuando daban las primeras horas del día. A las 02:38 horas era puesto a disposición de las autoridades marroquíes. Lo trasladó un avión militar, directamente desde Ceuta. Se negó a firmar la orden y no hizo petición de asilo ni de habeas corpus

Rafa Zouhier llegó a Tánger cuando daban las primeras horas del día. A las 02:38 horas era puesto a disposición de las autoridades marroquíes. Lo trasladó un avión militar, directamente desde Ceuta, donde llegó en un furgón policial desde la prisión El Puerto I. Allí recuperó su libertad, tras cumplir de forma íntegra los diez años de prisión, y allí mismo fue detenido con una orden de expulsión.Una vez notificada ésta, que se negó a firmar y tampoco realizó petición alguna de asilo ni de habeas corpus –pasar de inmediato a disposición judicial–, según confirmaron a LA RAZÓN fuentes solventes, fue trasladado directamente al aeropuerto de Jerez, donde embarcó en el avión militar.

Ni su abogado, Antonio Alberca, ni su mujer, conocían lo que sucedía con él, ni dónde fue trasladado, ni cuándo fue expulsado. En Tánger, Zouhier no tiene arraigo alguno, ni familiares, pues éstos –su padre y un hermano– viven en Casablanca, que era la ciudad a la que piensa trasladarse. Sin embargo, ello no será posible, al menos en las próximas horas, por la sencilla razón de que, una vez llegó a esa ciudad alauita fue «retenido» y trasladado a una comisaría de Policía, «donde permanece en los calabozos, en unas condiciones no muy adecuadas», aseguró al respecto a LA RAZÓN su letrado.

Para Alberca, todo lo sucedido ha sido «absolutamente irregular, hecho con nocturnidad y alevosía y conculcándose derechos fundamentales como la asistencia letrada, hasta la de no poder presentar un habeas corpus o la de no avisar ni a su mujer ni abogado de dónde estaba detenido».

La defensa de Zouhier tiene intención de presentar de forma inmediata una «queja» ante el Ministerio del Interior por todas las actuaciones «irregulares» que, en su opinión, se han producido en esta expulsión. Junto a ello, Antonio Alberca solicitará ante el juzgado correspondiente de lo Contencioso-Administrativo una petición de repatriación a España de Zouhier, a la vez que recurrirá la orden de expulsión.

Alarma social

Por otro lado, fuentes del Ministerio del Interior aseguraron que la expulsión de Zouhier se ajustó en todo momento a lo previsto en el ordenamiento jurídico y que en la propuesta de la Subdelegación del Gobierno de Cádiz ya se especificaba de forma pormenorizada los motivos de esa decisión. Así, se alude a que «mantuvo y mantiene» contactos con terroristas –a través de cartas con otros condenador por el 11-M– y que su puesta en libertad habría causado una gran «alarma social», especialmente entre las víctimas.

El hecho de que Zouhier se casase el pasado septiembre con una española durante su estancia en prisión le convirtió en ciudadano comunitario. Esto no evitaba su expulsión, pero obligaba a tramitar un nuevo expediente porque ya no se le podía aplicar la Ley de Extranjería, sino el Convenio Comunitario ante el que hay que alegar motivos diferentes como, por ejemplo, el riesgo de alteración del orden público. El nuevo expediente se ha regido por el Real Decreto 204/2007 sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la UE y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. En concreto es el artículo 15 el que contempla la expulsión del territorio «cuando así lo impongan razones de orden público, de seguridad pública o de salud pública». Atendiendo a estos principios, la Policía emitió un informe informando a favor de la expulsión de Zouhier, que fue avalado por la Delegación de Gobierno.