Tengamos en cuenta a la infancia porque son el futuro

Tribuna de opinión

Pues sí señores ya está aquí la "vuelta al cole" y francamente estamos igual que cuando nos fuimos... Los niños continúan siendo los grandes olvidados. Querría poder decirles a mis hijos que se ha pensado en ellos, que durante estos meses se les ha tenido en cuenta y que no son ciudadanos de segunda. Lamentablemente no soy capaz de hacerlo porque les estaría mintiendo. Estamos viviendo una situación complicada, que nadie esperaba y que es difícil de gestionar pero es muy triste ver como ninguno de los protocolos pone el foco en la infancia y deberíamos tenerla en cuenta porque son el futuro.

Hace unos meses, cuando cerrábamos los colegios, los niños eran los grandes propagadores del COVID-19. Les alejamos de todo: de sus amigos, familiares, de su entorno, de sus rutinas... Les aislamos de todo lo que englobaba su vida para conseguir rebajar el ritmo de contagios. Hoy, casi 6 meses después, cuando nuestros pequeños todavía no han podido volver a tener aquello que era su vida volvemos a ver como los contagios suben y como las alertas vuelven a dispararse... Entonces, ¿los niños ya no son el principal foco de contagio? Y si es así, ¿por qué nadie ofrece algo de luz a las carencias que todavía se plantean en la vuelta a los colegios?

Aunque sólo fuera por puro egoísmo los niños deberían ser el punto de inicio para establecer las medidas con las que vamos a arrancar esta nueva e incierta etapa. Esos pequeños que hoy tenemos tan olvidados serán el futuro de esta sociedad. En unos años van a ser los adultos que sostengan nuestra sociedad y ¿qué es lo que les estamos enseñando hoy? Tenemos una sociedad que no respeta las necesidades de los más pequeños. No tiene en cuenta las carencias emocionales que les estamos robando por no tenerles en cuenta, pero dentro de veinte años querremos que sean adultos comprometidos con la sociedad... ¿Nadie ha pensado que, al menos, deberíamos tener en cuenta a la infancia porque son el futuro?

Todos los ciudadanos estamos viendo como se ven mermados nuestros derechos en aras del bien común pero también estamos viendo como esos mismos ciudadanos se movilizan para reivindicar otra manera de hacer las cosas. Todavía no he visto ni una sola movilización en la que se de voz a la infancia, en la que se reivindique que los niños necesitan una “nueva normalidad”, pero que esta sea pensando en sus necesidades. Esa nueva normalidad tiene que tener en mente las necesidades que tienen los más pequeños, necesidades afectivas, emocionales y de interacción con sus semejantes. No podemos pretender que los primeros pasos que den nuestros hijos en el colegio sean infundados por el miedo y el desconcierto y que esto no tengan unas consecuencias en el desarrollo social y emocional de los niños.

¿Alguien está pensando en las consecuencias a largo plazo que puede tener las medidas que se tomen hoy? En la crianza y la educación de los niños tenemos un serio problema y es que somos cortoplacistas. Únicamente pensamos en el ahora y no nos damos cuenta de que todo lo que hagamos hoy repercutirá en las personas que serán mañana. Durante los primeros 18 meses de vida es cuando se crean los cimientos de la afectividad de una persona. La cantidad y la calidad de las experiencias que tengan los niños serán la base con la que se desarrollen.

Para sentirte parte de algo necesitas conectar con ello y para desarrollar esa conexión necesitas que se te tenga en cuenta. La cooperación sólo se desarrolla si te sientes parte del bien común. Si en una situación como esta no somos capaces de ver y de conectar con la infancia ¿cómo pretendemos que los niños se sientan parte de la sociedad? Nuestros niños no pueden volver al colegio sin contar con un protocolo de actuación claro. Los niños necesitan contar con una confianza plena en que los adultos contamos con ellos y que dentro de nuestras prioridades están sus necesidades.

Sólo van a ser niños una vez y lógicamente tendrán que vivir esa infancia con las circunstancias que existan. Como diría Marisa Moya “es la vida”. Pero no es justo que la sociedad en la que vivan su niñez se olvide de ellos y no les tenga en cuenta. Que crea que porque son “pequeños” y se adaptan a todo no es necesario pensar en sus necesidades. Nuestros hijos nos necesitan más que nunca, necesitan que luchemos por ellos y que creemos una sociedad más justa con la infancia.

Hace ya años que se habla de una crianza consciente y respetuosa con la infancia. De lo primero que debemos ser conscientes es de la necesidad de dar voz a los niños; de que se les escuche y de que se les tenga en consideración a la hora de tomar decisiones. Es fácil olvidarse de ellos porque no se quejan. La urgencia de solventar la economía de un país hace que no seamos capaces de ver otras necesidades que también son importantes. Por favor, que lo importante no acabe convirtiéndose en urgente, gestionemos el hoy pensando en el mañana. Tengamos en cuenta a la infancia porque son el futuro.

Rosa Rasche Santaolalla, especializada en Crianza Respetuosa, certificada en Disciplina Positiva para Familias y miembro de la Positive Discipline Association (PDA). www.embarazoycrianza.com. @embarazoycrianzablog