¿Dónde están las mascarillas transparentes para las personas sordas?

AG Bell International reclama a Sanidad que se homologue algún modelo

El domingo 27 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de las Personas Sordas, aunque durante toda la semana se han programado actos que buscan visibilizar las necesidades de este colectivo. En España, el número de personas con problemas de audición asciende a los casi 7 millones.

La crisis de la pandemia de coronavirus afecta especialmente a las personas con problemas de audición en el acceso a la información en el entorno educativo, sanitario y en cualquier otro contexto de la vida cotidiana. La obligatoriedad de la mascarilla dificulta la comunicación porque impide la lectura labial. Además, tanto las mascarillas como las pantallas faciales (sobre todo estas últimas) deterioran la señal acústica. Los expertos cifran entre 3 y 7 decibelios (dB) lo que atenúan la voz las diferentes mascarillas y hasta 20dB si además el interlocutor utiliza una pantalla facial.

Las mascarillas totalmente o con una franja transparente sobre la boca se presentan como una de las mejores soluciones para favorecer la lectura labial. Carmen Abascal, directora de AG Bell International, señala que “hay que homologar algún modelo de mascarilla transparente, como se ha hecho en Estados Unidos o en Reino Unido que podemos comprar, pero resultan caras”. La entidad se suma a la petición de otras asociaciones para el Ministerio de Sanidad homologue este tipo de productos y haga obligatorio su uso a profesionales de la salud y de la educación, al menos cuando se comuniquen con personas con problemas de audición.

Los distintos modelos están fabricados con material diverso: polímero, policarbonato, caucho termoplástico alergénico, silicona médica… Algunas constan de una capa permanente anti-vaho en el interior que hace que la máscara se autolimpie. Pueden usarse por largos periodos de tiempo aquellas que son lavables o las que incorporan filtros recambiables.

Además de para las personas con problemas de audición, las mascarillas transparentes resultan de provecho para mayores, niños, docentes, intérpretes y traductores, personas inmunodeprimidas y sus cuidadores, empleados esenciales y cara al público y trabajadores en ambientes ruidosos.

Otras recomendaciones para favorecer la comunicación son el uso de aplicaciones que convierten la voz en texto y la escritura utilizando papel o libreta, el bloc de notas del móvil o incluso una pizarra mágica. AG Bell International recuerda que audífonos e implantes cocleares favorecen una comunicación fluida.