Así tienes que ordenar tu nevera

La nevera o frigorífico es seguramente el electrodoméstico más importante de la casa. Nos guarda y conserva los alimentos perecederos y además, de ella depende (sí, lo dice incluso la OCU) nuestra seguridad alimentaria.

La nevera o frigorífico es seguramente el electrodoméstico más importante de la casa. Nos guarda y conserva los alimentos perecederos y además, de ella depende (sí, lo dice incluso la OCU) nuestra seguridad alimentaria.
La nevera o frigorífico es seguramente el electrodoméstico más importante de la casa. Nos guarda y conserva los alimentos perecederos y además, de ella depende (sí, lo dice incluso la OCU) nuestra seguridad alimentaria.PIXABAY

La nevera o frigorífico es seguramente el electrodoméstico más importante de la casa. Nos guarda y conserva los alimentos perecederos y además, de ella depende (sí, lo dice incluso la OCU) nuestra seguridad alimentaria.

Para su correcto funcionamiento debemos tener en cuenta que esté bien acondicionada, que sea eficiente energéticamente, que esté limpia y, ¡que esté ordenada! Quizá no reparamos en ello normalmente, y puede ser un grave error porque, aunque no seamos conscientes, cada producto (fruta, verdura, pescado, carne, etc) tiene su sitio dentro del frigo.

Aquí os dejamos algunos consejos para almacenar nuestros alimentos correctamente:

Todo tapado: cualquier producto que se introduzca en el frigorífico deberá estar envasado, envuelto o tapado, excepto las verduras enteras (no, el medio limón no cuenta como verdura entera).

Orden ‘de arriba a abajo’: Los alimentos cocinados siempre arriba (que en principio están más higienizados por haber aplicado sobre ellos un tratamiento térmico), y los alimentos crudos abajo (a los que hay que presuponerles una mayor carga de contaminación), así evitaremos que la gravedad sea un aliado de las contaminaciones.

FIFO (first in, first out): Lo que lleve más tiempo en tu nevera deberá ser lo primero en salir, así que pon siempre delante lo más ‘viejo’ para no equivocarte. También vale para los botes de las salsas que más te gusten.

Cajones: Úsalos bien. El de la fruta y verdura suele tener una temperatura distinta al resto, precisamente para adaptarse a las necesidades de estos alimentos, así que guárdalos aquí y solo a ellos. Si además puedes separar las frutas de las verduras evitarás que el etileno que emiten algunas de las primeras acelere el proceso de maduración de algunas de las segundas.

La zona fría: Reserva el estante más frío para las carnes y pescados, y también para todo aquello que esté en proceso de descongelación (éstos, además, mejor en bandejas que permitan recoger el agua resultante del proceso, para evitar manchar otros productos).

De la olla al frigo: Existe la creencia de que hay que esperar a que un plato cocinado se enfríe antes de meterlo en la nevera, pero más bien al contrario: si no lo vamos a consumir en ese momento lo mejor es guardarlo nada más terminar de cocinar, y mejor aún si lo hacemos ya en porciones individuales para una utilización posterior más sencilla.

Mejor fuera que dentro: En cada casa hay costumbres distintas, pero hay alimentos que, lo dice la ciencia, estarán mejor en la despensa o en un frutero, como el pan (que dentro de la nevera se endurecerá mucho más rápido), los tomates (que pierden sabor), los plátanos (que ennegrecen enseguida a temperaturas muy frías) o los ajos y cebollas (que pueden llegar a pudrirse ahí dentro).

En cualquier caso, y como apuntábamos al principio, vigilemos siempre cualquier mal funcionamiento de nuestro electrodoméstico y asegurémonos de que mantiene una temperatura adecuada: entre los 1 y 4 grados para las carnes y los pescados, y entre los 5 y los 8 grados para el resto de los alimentos; o bien no superior a los cinco grados si solo disponemos de un termostato para todo el espacio. Y recuerda que cuantas más veces la abras y cierres (o la dejes abierta) más riesgo hay de que la temperatura suba y por tanto afecte a nuestros alimentos más delicados.

Llevar una alimentación saludable también es esto.