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Cómo entender y disfrutar de las matemáticas a través del juego

Malena Martín, fundadora de Aprendiendo Matemáticas, nos explica cómo las materiales manipulativos y los juegos facilitan que los niños entiendan y se diviertan con las matemáticas.

Los métodos de enseñanza tradicionales han perpetuado las matemáticas como una asignatura en la escuela difícil de entender.
Los métodos de enseñanza tradicionales han perpetuado las matemáticas como una asignatura en la escuela difícil de entender.larazon

La didáctica basada en el juego permite a los maestros y los padres presentar esta materia de forma lúdica, despertando el interés de los niños y ayudándoles a ser más creativos.

Las matemáticas no me gustan, el profesor me tiene manía, otra vez he suspendido las mates....generación tras generación pasa siempre lo mismo. Amadas y odiadas a partes iguales, desde siempre las matemáticas ha sido la asignatura “hueso” de la enseñanza para muchos estudiantes. Pocos maestros se han atrevido a redescubrir y reinventar las matemáticas sin pensar más allá de las calificaciones que pudieran conseguir sus alumnos.

Los métodos tradicionales han hecho que para muchos las matemáticas sean una materia gris y aburrida, ocultando la parte estimulante que hay detrás de ellas. No hay que olvidar que las matemáticas ayudan al desarrollo personal y proporcionan herramientas útiles para la comprensión del mundo.

Durante las dos últimas décadas Malena Martín, fundadora de Aprendiendo Matemáticas, matemática, profesora y madre de dos hijos, se ha volcado en ayudar a las familias y a los docentes para que disfruten enseñando matemáticas a los niños y a los adolescentes. Desde una metodología basada en el juego, los estudiantes descubren el valor que las matemáticas tienen para la vida. Como ella misma dice, se trata de «un modelo de aprendizaje que conecta con las necesidades y los talentos de cada niño y que favorece el desarrollo del pensamiento lógico de una forma creativa».

En pequeños laboratorios de materiales y juegos las formas, los colores y las medidas permiten a los niños descubrir las nociones y propiedades matemáticas para ir avanzando con seguridad a la comprensión del lado más abstracto de las matemáticas. El énfasis no se pone en cómo se enseña sino en cómo aprenden los pequeños.

Es así como los juegos realizados con los bloques lógicos les invita a razonar de manera lógica atendiendo a las diferente cualidades de las piezas; las regletas de diferentes longitudes y colores les permiten a los niños descubrir los números y comprender las primeras operaciones; los cuerpos geométricos les hacen experimentar con la noción de volumen. A través de relojes, balanzas y medidores los niños se inician en las magnitudes.

Se trata de un modelo de aprendizaje flexible en el que se da prioridad al ritmo de personal de cada niño y a sus capacidades personales. Según apunta Malena Martín se trata de una metodología «que aspira a sacar el máximo potencial de los pequeños, despertando su pasión por aprender y logrando que se conviertan en personas autónomas y amantes de las matemáticas».

A través de la experimentación y el juego los pequeños y mayores aprenden las matemáticas. «Saber matemáticas no es recordar todos los métodos de resolución o los nombres de unas cuantas figuras geométricas sino que consiste en tener la capacidad de enfrentarse a un problema y encontrar, por diferentes medios, de la encontrar una solución y para ello es necesario la motivación por aprender y contar con recursos personales. No nacemos sabiendo usar todas las estrategias sino que estas se van adquiriendo en la práctica gracias a la guía de otras personas (los padres o los maestros)» apunta Malena Martín.

«Las matemáticas nos permite tener la capacidad de estar ante un problema y encontrar la manera de llegar a una solución, y para ello nos tenemos que entrenar».

Con esta premisa metodológica el presente y el futuro de la enseñanza de las matemáticas rompe la barrera del aprobado escolar para convertirse en una materia de interés que desarrolla la curiosidad de los niños, ya que como indica Malena Martín «las matemáticas tienen la capacidad, junto con la creatividad, de resolver los problemas del día a día. Son el lenguaje universal que hoy conecta el mundo».