Insomnio premenstrual: otra jugarreta de las hormonas

El ciclo menstrual puede afectar al correcto descanso de las mujeres, algo que irremediablemente, afecta también sobre su vida personal, el desempeño de sus tareas habituales, su humor y/o relaciones interpersonales

Gregory Pappas on Unsplash
Gregory Pappas on Unsplash

A veces se nos olvida que para llevar una vida saludable dormir bien es tan fundamental como tener una buena alimentación y hacer ejercicio. Aunque -en situaciones normales- está en nuestra mano cumplir correctamente con todos ellos, el ciclo menstrual puede afectar al correcto descanso de las mujeres, algo que irremediablemente, afecta también sobre su vida personal, el desempeño de sus tareas habituales, su humor y/o relaciones interpersonales.

A veces se nos olvida que para llevar una vida saludable dormir bien es tan fundamental como tener una buena alimentación y hacer ejercicio. Aunque -en situaciones normales- está en nuestra mano cumplir correctamente con todos ellos, el ciclo menstrual puede afectar al correcto descanso de las mujeres, algo que irremediablemente, afecta también sobre su vida personal, el desempeño de sus tareas habituales, su humor y/o relaciones interpersonales. Si, en el insomnio, uno de los problemas más comunes del sueño, también están involucradas nuestras famosas hormonas sexuales. Los expertos en fertilidad, Woomfertility, explican cómo nos afecta.

A la hora de sufrir insomnio, las mujeres son más propensas que los hombres; según una encuesta de 2012 realizada por la Fundación Nacional del Sueño en Estados Unidos, el 63% de las mujeres sufren este trastorno, frente al 54% de los hombres. Parece ser que el ciclo del sueño de hombres y mujeres es diferente -se sabe que la población femenina presenta más fases de sueño ligero y dos veces más de sueño profundo que los hombres-, algo que se ve acentuado por la menstruación, y las fluctuaciones hormonales que experimentan las mujeres durante su ciclo menstrual. Otro estudio de 2014 del mismo organismo, determinó que las hormonas sexuales femeninas son las causantes de que el 30% de las mujeres tengan problemas de sueño durante la menstruación y el 23% los tengan durante el síndrome premenstrual. Este estudio también reveló que dos de cada diez mujeres se sienten somnolientas durante sus actividades diurnas durante la menstruación y una de cada diez aseguró que el insomnio llega a afectar a sus actividades cotidianas y relaciones interpersonales.

¿Es la progesterona la culpable del insomnio?

La progesterona, o más bien, la caída de esta a final de ciclo, es una de las causas del insomnio premenstrual y menstrual. Esta hormona es una especie de sedante natural que tiene nuestro cuerpo, por eso, es normal que los días después de ovular, -cuando comienzan a subir sus niveles- las mujeres se sientan más somnolientas o fatigadas. Su caída, produce el efecto contrario, incapacidad para conciliar el sueño. Cuando su caída es gradual, el insomnio es más leve, sin embargo, si la caída se produce de manera brusca, es más probable que nos cueste dormir. Asimismo, muchos especialista creen que como el estrógeno actúa sobre diferentes sendas de neurotransmisores que podrían tener un efecto en la regulación del sueño, al sumar el efecto de la progesterona y producirse fluctuaciones en ellas, el ciclo circadiano, se ve irremediablemente afectado. La gravedad y el momento en el que se producen estas alteraciones del sueño varían entre las mujeres, ya que existen otros factores que también influyen en el sueño, como el estado del ánimo, enfermedades, medicamentos, dieta, estilo de vida, medio ambiente... Los expertos aún no entienden del todo la forma en la que estos cambios hormonales perturban el sueño, sin embargo, si están seguros de que son un factor importante.

No hay que pasar por alto, que el resto de los efectos que provocan las hormonas cuando nos va a venir la regla; inflamación, cólicos, sensibilidad en los senos, cambios de humor, ansiedad... también pueden influir en el descanso y en el sueño, traduciéndose en dificultad para dormir.

Sin embargo, ¡no todo está perdido! existen formas de contrarrestar estos efectos. La alimentación es importante, realiza varias comidas ligeras, en lugar de pocas pero muy copiosas, esto te ayudará a mantener tu energía en un nivel constante; haz ejercicio de manera regular, así estarás cansada y favorecerás al sueño; evita las bebidas excitantes; mantén una rutina de sueño para que tu cuerpo se adapte a ella; dale prioridad a tu sueño antes que a cualquier otra preocupación; crea un ambiente agradable, oscuro y tranquilo para favorecer el buen descanso... Si pese a todo, crees que no consigues dormir bien y notas que afecta demasiado a tu vida personal, no dudes en ponerte en contacto con un especialista para que te ayude de una forma más profunda.