Razones para comer cilantro (todas ellas buenas)

A pesar de no estar presente en nuestra dieta es una especie aromática muy conocida en España

El cilantro no es un producto que se use en nuestra dieta mediterránea ya que su origen es asiático. Procede de la planta del perejil y, además del gran sabor que aporta a los platos, cuenta con increíbles propiedades medicinales

Seguramente habrás oído muchas veces hablar de él y, sin embargo, lo habrás usado muy pocas veces o ninguna a la hora de la comida. Y es que el cilantro no es un producto que se use en nuestra dieta mediterránea ya que su origen es asiático y, si bien en nuestra gastronomía no está presente sí es una especie aromática sin la que otras, especialmente las asiáticas, no podrían vivir. Procede de la planta del perejil y, además del gran sabor que aporta a los platos, cuenta con increíbles propiedades medicinales que, de la mano de Las Brasas del mentidero, vamos a conocer.

1. El cilantro es un aliado fundamental contra la diabetes. La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que consume. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina. Tomarlo, es útil para regular los niveles de glucosa en sangre, lo que puede llegar a disminuirla hasta un 15% en los pacientes que padezcan dicha enfermedad.

2. Contiene propiedades carminativas ideales para la prevención y la eliminación de gases y para combatir problemas estomacales, así como la hinchazón abdominal y la pesadez estomacal.

3. Al igual que otras plantas de su especie, es perfecto para eliminar el mal aliento ya que limpia la boca de las toxinas que provocan el olor. Se puede hacer un enjuague bucal agregando ramas de cilantro en agua hirviendo. Una vez caliente, se cuela y se deja enfriar. Además provoca una sensación de frescor. Ahora que empiezan las altas temperaturas se puede tomar como refresco con hielos.

4. Es un potente antiinflamatorio y analgésico, lo que ayuda tanto a reducir la inflamación de las articulaciones, como a combatir el dolor en las mismas en personas con artritis reumatoide. La artritis reumatoide es una forma de artritis que causa dolor, inflamación, rigidez y pérdida de la función de las articulaciones. Puede afectar cualquier articulación, pero es común en las muñecas y los dedos. Más mujeres que hombres padecen artritis reumatoide.

5. Además de sus propiedades medicinales, también tiene un poderoso efecto diurético ayudando a prevenir la retención de líquidos y eliminar las toxinas. Su ingesta favorece al organismo a saciarse con mayor frecuencia. El edema, conocido popularmente como retención de líquidos, es un aumento en el volumen del líquido intersticial, es decir, una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos. Sus causas son variadas, entre ellas, problemas circulatorios, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedades renales o hepáticas.

6. Esta planta, es una gran aliada contra la gripe. Además de contener propiedades antibacteriales, contiene vitaminas A y C. Por ello, una infusión de cilantro es la mejor opción cuando se empiezan a sentir los primeros síntomas.

7. En personas con colesterol alto, el cilantro puede ayudar a reducir los niveles en sangre de colesterol malo (LDL) y a aumentar el bueno (HDL), según estudios de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (UAP), México. Por tanto, beber infusiones de té de cilantro es beneficioso para rebajarlo.

8. Esta especia, además, puede contribuir en la regulación de la menstruación y a lidiar con los síntomas propios en la perimenopausia como la migraña, el dolor de espalda o el dolor articular, gracias a sus múltiples propiedades antiinflamatorias. La perimenopausia es un proceso difícilmente definible que comprende el periodo de tiempo que envuelve la menopausia. Para ello primero definiremos la menopausia. La menopausia se define como la pérdida de la regla por más de un año. Por esto difícil saber cuándo se alcanza la menopausia y se debe diagnosticar a posteriori, una vez que se ha superado el año sin regla. Por lo tanto, la perimenopausia comprende la premenopausia (período en el que las funciones ováricas empiezan a verse comprometidas) hasta pasado un año de la fecha de la última regla (FUR) que es la menopausia, junto con la clínica que acompaña a la depleción folicular, el síndrome climatérico.