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Sigue el drama: Eva González vuelve a Madrid sin Cayetano

En medio de la tormenta, la pareja más mediática del momento hace planes por separado: ella se fue a París al concierto de su amiga Vanesa Martín y él asistió solo a una boda

La presentadora no ha tenido su mejor semana. Después de que saliesen las polémicas instantáneas de su marido con un amiga en Londres buscó refugio junto a él y su hijo en su tierra natal, Sevilla, para disfrutar en familia del puente de la Constitución. Pero al parecer hizo un paréntesis el domingo en sus días de desconexión para viajar a París para asistir al concierto de su gran amiga Vanesa Martín. La presentadora disfrutó del acústico que la cantante ofreció la noche del domingo en la sala Le Gibus Live. Según han apuntado, Martín no esperaba su asistencia, por lo que fue una gran sorpresa para ella encontrarla entre el público. La cantante, muy agradecida, no dudó en dedicarle alguna canción, y la sevillana, en palabras de Carmen Pardo, se emocionó bastante. Su escapada a la ciudad del amor ya ha terminado y la presentadora se encuentra de nuevo en la capital, al parecer sola.

El domingo, la cantante malagueña ofreció un concierto a sus seguidores internacionales en la capital francesa, una ocasión de lo más especial que no quiso perderse la presentadora de “La Voz”. Ya de regreso, ayer se la pudo ver en el aeropuerto de la ciudad hispalense con una gran sonrisa, acompañada de su amigo Germán y confirmó a los medios que la estaban esperando haber disfrutado mucho del viaje y encontrarse bien. Mientras tanto, parece que su marido aprovechó el fin de semana para asistir a una boda. Eso sí, lo hizo en solitario.

Eva y Vanesa son amigas y, además, compañeras de trabajo en “La Voz”, donde la sevillana es presentadora y la malagueña “coach”. “Ojalá siempre así de la mano contigo amiga... no me sueltes nunca”, escribió la mujer de Cayetano recientemente, a lo que la cantante respondió: “Yo a ti no te suelto así vaya en carrerilla de boca. O me echaran horitas de aceite caliente... que bonito agarrarnos fuerte, con la certeza de quien se sabe a salvo en el otro... te quiero, amiga”.