¿Qué tienen en común Ángeles González Sinde y Jaime Marichalar?

Ambos celebran hoy su cumpleaños

Rey Felipe VI preside entrega premios Real Maestranza de Caballería de Sevilla
Jaime de Marichalar, en SevillaJulio MuñozEFE

Pues a priori, el blanco de los ojos y un interés común por el buen cine. Sin embargo, en la realidad y con dos años de diferencia, ambos cumplen años el mismo día, martes 7 de abril. Jaime es del 63 y Ángeles del 65. De ahí que, si uno cree en el horóscopo (me consta que Marichalar es agnóstico en ese sentido), les unan más cosas de lo que les separa. Si las constelaciones tienen alguna influencia en nuestro carácter, diríamos que el que fue duque de Lugo, durante los catorce años que estuvo casado con la infanta Elena, y la filóloga que ejerció de Ministra de Cultura, durante dos años en el gobierno socialista de Zapatero, tienen más en común de lo que creíamos y además, disfrutan para lo bueno y para lo malo de un carácter parecido. Son impulsivos, se les ve venir de frente porque son directos, nada de medias tintas. De fuerte carácter porque les domina el fuego.

Los Aries son impetuosos y a veces tan directos que meten la pata porque no piensan dos veces antes de actuar. Marichalar y González-Sinde actúan con ímpetu y luego, se dan cuenta de que se han dejado llevar por el impulso, lo que a veces no es bueno. Por ejemplo, a la ex ministra le costó tratar con la baronesa Thyssen, en su interminable proceso de cesión/venta de su colección de pintura, la ministra era demasiado directa y eso, en un proceso tan delicado, creaba una tirantez tremenda que la propietaria no soportaba. La baronesa y la exministra nunca se pusieron de acuerdo y Tita no guarda el mejor de los recuerdos de ella. Lo mismo que le pasaba a Jaime, sus impulsos no eran bien encajados en el entorno regio. Jaime, a veces, cuando era “obligado” a acompañar a la infanta a algún acto manifestaba su contrariedad, aclarando que la familia vivía de su sueldo y que no se podía pasar el día de representación, que él tenía que trabajar que a él no le pagaba la Casa Real, lo que era cierto porque no tenía ninguna asignación en ese sentido. Ellos son de fuertes convicciones y de ahí que se cuente una anécdota de Jaime, que es tan monárquico y respetuoso, que lo llevaba tanto al extremo, que jamás en presencia del rey Juan Carlos, le llamó suegro, por mas que el rey se lo pidiese.

A veces le picaba para oír de su boca la palabra “suegro” pero Jaime era incapaz. Sobre los cumpleaños de ambos, lo que está claro es que, en las actuales circunstancias, ambos los pasarán en sus respectivas casas, una en las afueras de Madrid rodeada de su jardín y el otro en su piso del barrio de Salamanca. Y lo que quizás en algo también coincidan, y no por el estado de alarma si no porque también va con su carácter, es que no lo celebren. Al menos a Jaime Marichalar no le gusta nada, ni celebrarlo, ni que se lo celebren porque entre otras cosas aborrece las sorpresas. Hoy recibirá los correspondientes wasap, uno un poco lejano, el de su hermano Álvaro que está con su moto de agua pasando la cuarentena en Estados Unidos y como no, recibirá las llamadas de sus hijos, Victoria Federica y Felipe Froilán que pasan la cuarentena en casa de la infanta.