Princesa Leonor: así es su confinamiento

La heredera al trono solo ha «perdido» seis días lectivos, ya que su clase de 4º de la ESO ya estaba en régimen semipresencial

¿Cómo se ha vivido la cuarentena de la Princesa de Asturias dentro de Zarzuela? A pesar de la proverbial (y comprensible) parquedad de la Casa del Rey en todo lo relacionado con el ámbito privado de la vida de los Monarcas, la información, como el agua en los tejados, siempre acaba encontrando vías para filtrarse, de manera que no es poco lo que podemos saber sobre los nueve primeros días que han transcurrido del confinamiento domiciliario de la Princesa de Asturias. Todas las personas consultadas confirman que el dato clave es que la Heredera al trono no ha presentado ningún síntoma (fiebre, tos seca, cansancio, dolor de garganta, cabeza, etc...), por lo que no ha sido necesario que se aísle dentro de la residencia de los Reyes.

Los primeros días fueron críticos y la salud de Doña Leonor era monitorizada por el jefe de los servicios médicos de Zarzuela y por una enfermera de turno de la Guardia Real. Por lo tanto, su actividad está siendo la habitual con la única particularidad de la asistencia a clases telemáticas en vez de presenciales. Por otra parte, no hay que olvidar que difícilmente se puede decir que el caso de la clase de Leonor sea una excepción en nuestro país: la misma semana en la que tuvo lugar –la primera del curso escolar–, se detectaron 26 positivos en otras tantas aulas que tuvieron que ser aisladas en todo el territorio nacional. Hoy ya son más de 168 los casos que se han dado y todo apunta a que la cifra crecerá exponencialmente a medida que avance el otoño y continúen bajando las temperaturas.

Según Zarzuela, el confinamiento de la Princesa de Asturias ha seguido escrupulosamente el procedimiento de actuación que marcan las autoridades sanitarias. Los mismos vienen detallados en un documento publicado por la Dirección General de Salud Pública con fecha del 7 de septiembre, es decir, tan solo cuatro días antes de que el viernes 11 se detectara el positivo en la clase de 4º de ESO de Leonor, una compañera que no se contagió en el centro, sino de su padre. Aquella mañana había llegado acompañada de sus padres y también de la Infanta Sofía, que empezaba sus clases en 2º de a ESO (La Princesa de Asturias lo había hecho dos días antes, el 9). Apenas unas horas después se confirmó el positivo y la Heredera tuvo que volver a casa. El centro educativo estaba preparado para esta eventualidad y se reunió por ello con la Consejería de Sanidad con antelación. Inmediatamente se puso en marcha el primer paso de los cinco que marca el «Protocolo de Actuación ante la Aparición de Casos de Covid en Centros Educactivos de la Comunidad de Madrid», es decir, la vigilancia de síntomas y cuarentena en el domicilio durante los 14 días posteriores al último contacto con un caso confirmado. El segundo de los pasos no es aplicable a Doña Leonor, ya que se refiere a las personas que ya han tenido una infección por SARS-COV-2 confirmada por PCR en los 6 meses anteriores, que estarán exentos de hacer cuarentena. El tercer paso es la realización de una PCR a los contactos estrechos con el objetivo de detectar precozmente nuevos casos positivos. «La prueba PCR se indicará por Salud Pública en el momento de la identificación del contacto según lo observado en la investigación epidemiológica y se podrá realizar en el lugar que se determine», reza el protocolo del Ejecutivo autonómico liderado por Isabel Díaz Ayuso. Aunque el departamento de comunicación de Zarzuela no informó de cuando se había realizado la prueba a Leonor, la ausencia de síntomas invitaba a un optimismo que se conformó e hizo público el pasado miércoles con el negativo de la Princesa. En cualquier caso, el protocolo dicta que aunque no haya habido contagio la cuarentena continúe hasta el 14, lo que postergará su regreso a las aulas hasta el 28. El colegio Santa Maria de los Rosales está en cualquier caso perfectamente preparado para la eventualidad y la hija mayor de los Reyes podrá seguir el curso del año escolar gracias a disponer de pizarras digitales con conexión a lo servidores del colegio a través del acceso de fibra óptica. De hecho, el curso de la Princesa ya tenía programado previamente alternar tres días presenciales con dos online de los cinco de la semana, con lo que Leonor solo «perderá» seis días lectivos.

Sin cambios en la agenda

La ausencia de síntomas en Doña Leonor y el hecho de que el protocolo no estipule separación dentro de la familia propició que los Reyes no hayan realizado ningún cambio en su agenda. Solo un punto de la misma –la reunión el pasado lunes con el comandante supremo aliado de la zona de Europa del Sur, Tod D. Wolters– se suspendió, pero por petición de él mismo, es decir, por motivos ajenos a Zarzuela. El primer día de actividad después de que se desatara esta pequeña crisis fue la inauguración del año escolar por la Reina en dos centros educativos de La Rioja pero, como subrayó Zarzuela, no fue necesario retocar la logística y el protocolo del acto, porque previamente ya se habían incluido en el mismo todas las medidas de higiene y distanciamiento que recomienda Sanidad para acontecimientos de este tipo.

La distancia de algo más de un kilómetro que separa el «Pabellón del Príncipe» del palacio de la Zarzuela propiamente dicho ha permitido que el confinamiento domiciliario de la Princesa no afecte ni al trabajo del equipo de la Casa del Rey ni a la residencia de Doña Sofía y de su hermana la princesa Irene, que se encuentran en palacio. En realidad, el citrado pabellón, aunque lógicamente no fue diseñado ni construido con este propósito, reúne características que han hecho más factible el cumplimiento del protocolo, principalmente la distancia que existe con Zarzuela. La residencia de los Reyes fue construida en 2002 y albergó a Don Felipe durante dos años hasta su boda en 2004. Desde ese momento hasta la proclamación en Cortes del Rey fue la residencia de los entonces Príncipes de Asturias y de las entonces Infantas, que no han conocido otro hogar. En ese momento los Reyes decidieron seguir viviendo en el «Pabellón del Príncipe» y que Don Juan Carlos y Doña Sofía no se movieran de Zarzuela, donde residen desde 1962. La residencia oficial de los Reyes es el Palacio Real de Madrid, aunque de hecho vivan en el complejo situado en el Monte del Pardo.

Sobre todo lo que pasa en el «Pabellón del Príncipe» el mutismo es total al tratarse de la vida familiar y privada de los Reyes y sus hijas. Solo en dos ocasiones se ha levantado el velo: la primera en 2002, cuando el entonces Príncipe invitó a la Prensa para que conocieran la que iba a ser su vivienda. El pabellón costó 4,2 millones de euros y fue diseñado por el arquitecto del Estado Manuel del Río, que siguió el estilo del palacio de la Zarzuela. Las informaciones que surgieron desvelaron que sus 1.800 metros cuadrados están distribuidos en cuatro plantas. La planta baja esta compuesta por recibidor, despacho de don Felipe, despacho asistente, sala de espera para visitas, biblioteca, comedor oficial, sala de estar comedor privado, habitación con aseo, cocina con office. La primera planta contiene el dormitorio principal, dos vestidores y dos cuartos de baño, además de tres dormitorios con dos baños y un aseo, un despacho y un antedespacho. Por encima se encuentra una buhardilla que en aquel momento se encontraba vacía. En el semisótano está la cocina principal, un almacén y dependencias del personal del Pabellón. Pero fue la segunda vez cuando se pudo contemplar el interior de la vivienda de los Reyes y un retazo de la vida que con sus hijas tienen allí. Fue con ocasión del 50 cumpleaños del Rey en 2018, fecha que Zarzuela quiso marcar con un vídeo de 13 minutos sobre el día a día de la familia Real.