Irene Montero y Pablo Iglesias no se separan de sus mellizos en el hospital

Los bebés de dos años, continúan ingresados en la tercera planta del Hospital Gregorio Marañón y evolucionan bien de la bronquiolitis.

Lo único que llama la atención en la planta tercera del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, es la presencia junto al control de enfermería de dos hombres con traje oscuro. Son los escoltas del Vicepresidente segundo y su esposa, Irene Montero, que se relevan cada ocho horas y vigilan la puerta de acceso de una habitación del hospital público madrileño, dónde se encuentran ingresados los bebés de la pareja más poderosa del país.

Leo y Manuel (2), ingresaron el pasado sábado en el Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón de Madrid aquejados de una bronquiolitis. Una infección respiratoria estacional, bastante común en bebés y que ha provocado su ingreso en el mismo centro hospitalario dónde ya pasaron tres meses tras su nacimiento prematuro. En el mismo centro médico donde ahora están hospitalizados pero en el área de neonatología, los bebés estuvieron casi 100 días ingresados hasta que pudieron regresar a casa con sus padres.

Los mellizos nacieron de forma prematura el 3 de julio de 2018, en la vigésimoséptima semana, y esta “prematuridad" puede ser una de las causas de este nuevo revés en la salud de los pequeños. La zona en la que los mellizos están recibiendo la atención médica, el Bloque A del Hospital Materno Infantil, está dedicada a la hospitalización de escolares y adolescentes entre los 2 y los 16 años. Los bebés de Iglesias y Montero comparten habitación y aunque no ha trascendido detalles de su estado, ya que sus padres tratan de proteger al máximo su intimidad, los expertos aseguran que “si han precisado hospitalización es que necesitan oxígeno”.

A pesar de que el hospital recomienda que los pacientes reciban la visita de un único familiar para evitar posibles brotes de Covid-19, Iglesias y Montero acuden diariamente juntos. La pareja, acompañada de sus escoltas, pasan prácticamente todo el día con sus retoños y han cancelado su agenda oficial para poder estar junto a ellos.

Según cuentan testigos del deambular de los angustiados papás por el hospital público, se comportan con normalidad y niegan que lleguen al centro con una escolta de varios coches. En el hospital, tras el ingreso de los hijos de la Ministra de Igualdad y el Vicepresidente Segundo, no ha adoptado ningún protocolo especial, más allá de las restricciones impuestas por la pandemia, y hay total libertad de circulación por los pasillos de la planta en la que se encuentran los retoños de la pareja de políticos.