Dicen que Iván Redondo aconseja ahora a Sánchez que se vaya de tascas

 Iván Redondo comparece en el Senado
El director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Iván RedondoEduardo Parra Europa Press

Ha sido el éxito de la tabernidad (término acuñado por Tezanos, dueño del CIS), de las tabernas, de los taberneros y de los tabernarios. Del Madrid de las cañas, la frasca de vino y el vermú. La actriz de cine mudo, de «escasa entidad intelectual y política» (Tezanos dixit), ganó acodada en la barra del «saloon», saboreando tranquila su carajillo y enviando a Pablo Iglesias al rincón de los tahúres pillados con el as en el moño. Lo echó primero de la Moncloa y ahora, de la política. Póquer de reyes ante el «Juego de Tronos». Ya está Pablo en el baño de «La huelga» esperando a que llegue Irene Montero a refrescarle. La barrida de Ayuso y su táctica va a sentar cátedra política antes de que el ex vicepresidente, ex líder morado, ex secretario general de UP, ex presentador de La Tuerka y Fort Apache, ex cabecilla de los rebeldes de Sol y casi ex de Montero, vuelva al campus a hablar de Gramsci, Lenin, Laclau y Carl Schmitt y a la finca de Galapagar a repasar la serie «Esta mierda me supera». Tanto es así que Iván Redondo, siempre al tanto de todas las tendencias, aconseja ahora a Pedro Sánchez que salga todas las tardes de tascas a pegarle al Valdepeñas o a la Mahou. Presi, dicen que le ha dicho, hay que salir del tabernáculo y volver la taberna. ¿Y ya tenemos eslogan?, ha preguntado Él, siempre inquieto por la profundidad del mensaje. Sí, presi, ¿qué te parece «de la tasca al zasca»? ¿O prefieres «taberna en vena» o «desde el bar volver a liderar»? Quieren empezar por Ponzano y luego seguir por Huertas.

Los analistas de la cosa quizá se olviden de la importancia del gafe en este tinglado. No es por nada, pero uno vio venir el batacazo de Gabilondo en cuanto Illa, Salvador especialista en naufragios, se sumó a sus mítines. Le dijo Illa aquello de «ganarás como yo, Ángel, también a mí me decían que era imposible ganar al independentismo en Cataluña, y ganamos». Y añadió para remachar el clavo del mal fario: «Solo te faltan tres días para acabar con el desgobierno de Madrid». Un augurio más y deja al hermano Gabilondo a la altura de Bal.