A los 90 años

La última faena de Jaime Ostos horas antes de morir

Mari Ángeles Grajal fue la mujer de su vida, y su papel en la vida de Jaime ha sido crucial durante las últimas tres décadas.

Mari Ángeles Grajal y Jaime Ostos en una imagen de archivo
Mari Ángeles Grajal y Jaime Ostos en una imagen de archivoGtres

La tarde anterior a su muerte, Jaime Ostostodavía presumía de tener el temple adecuado para utilizar la muleta. A sus noventa años deleitó a un grupo de amigos con su toreo de salón. Nadie podía imaginarse que sería la última vez que le verían vivo. Esa noche de viernes se acostó tranquilo, estaba muy cansado tras un día ajetreado con su esposa Mari Ángeles y sus amistades. Se durmió profundamente sin pensar que entraba en un sueño eterno del que no iba a despertar.

Jaime Ostos
Jaime OstosGUSTAVO CUEVASAgencia EFE

Su fallecimiento ha tenido lugar este mismo sábado debido a un fallo cardíaco, un infarto fulminante, y no se pudo hacer nada por salvar su vida.

Todos los años por estas fechas, Jaime y su mujer se trasladaban a tierras americanas para celebrar las fiestas navideñas al lado de una íntima amiga, primero en Miami y después en Cartagena de Indias. Nada más enterarnos de la trágica noticia, intentamos localizar a Mari Ángeles Grajal. Su voz al otro lado de la línea telefónica está acompañada por el llanto, el dolor es inmenso, acaba de perder al gran amor de su vida.

El torero Jaime Ostos y María Ángeles Grajal
El torero Jaime Ostos y María Ángeles Grajallarazon

“Muchas gracias por el pésame, te puedes imaginar como me siento, estoy hundida. Ahora estoy esperando una llamada del cónsul español, perdona, pero te tengo que colgar. Un beso y gracias por llamar…”. Nos conocemos desde sus inicios sentimentales con Jaime, del que he sido bien amigo durante muchos años. Era un hombre que alardeaba de ser muy amigo de sus amigos, leal a sus afectos y humilde en el cara a cara. A veces le perdían sus prontos, y cuando se enfadaba era temible, pero en el momento de la calma no dudaba en pedir perdón si consideraba que era necesario.

Jaime era un buen hombre. El toreo y Mari Ángeles, fueron las grandes pasiones de su vida, y en su círculo sentimental solamente encontramos tres historias importantes, la que mantuvo con su primera esposa, la sevillana Consuelo Alcalá, madre de dos de sus hijos, el largo idilio con la sudamericana Lita Trujillo, una aventura con con otra mujer, Aurora Díaz, de la que nació otra hija, y Mari Ángeles, madre de su hijo Jacobo. Tuvo fama de mujeriego, y seguro que no miento si digo que era un seductor nato, pero no del estilo de los que van contando sus conquistas.

Mª Angeles Grajal y Jaime
Mª Angeles Grajal y JaimeLa RazónLa Razón

La llegada de Mari Ángeles a su vida marca un antes y un después en su existencia. Con ella se acabaron las deslealtades y los affaires. Unieron sus vidas en 1987 y, aunque sufrieron una grave crisis que les condujo a la ruptura, se reconciliaron perpetuando su amor hasta el mismo día de su muerte.