Alta tensión en palacio: Harry y Meghan dejan la vida pública por la presión mediática

El duque de Sussex compara el acoso a su mujer por parte de la Prensa con el que sufrió su madre Diana de Gales y reconoce que la relación con su hermano William, futuro Rey, no pasa por su mejor monento: “Ahora tenemos caminos diferentes”, asegura

  • Los duques de Sussex a principios de octubre, en Londres
    Los duques de Sussex a principios de octubre, en Londres /

    Gtres

Tiempo de lectura 4 min.

21 de octubre de 2019. 15:45h

Comentada
Sebastián Soriano.  21/10/2019

ETIQUETAS

Fuerte sacudida en la corte britanica. El Principe Harry (35) y Meghan Markle (38) están escribiendo casi sin quererlo el guión de un culebrón real con todos los ingredientes del género: romanticismo con algunas gotas de almíbar, intrigas palaciegas y un intento por aparecer como víctimas de un complot mediático para triturar su imagen. Un documental emitido anoche en la cadena ITV rodado durante su gira por África con declaraciones de ambos ha destapado una nueva cara de la pareja que ha provocado un terremoto en palacio y en Gran Bretaña parecido al que siguió a la ya célebre entrevista a Lady Di en la que confesó sus temores y dejo que se derramaran sus lagrimas a la vista de todos.

La pareja se ha mostrado muy afectada por la operación de acoso y derribo de la Prensa britanica, que ha seguido muy de cerca cada uno de sus movimientos hasta tal punto de que Meghan y Harry ya han adelantado que la presión les resulta tan insoportable que dejarán de momento su actividad publica y podrian instalarse fuera de Gran Bretaña. Ambos han querido responder a la manera de Diana de Gales. Las lagrimas de la duquesa de Sussex asomaron al preguntarse por qué se critica todo lo que hace a veces con, según ella, argumentos falsos. “Mis amigos británicos me advirtieron de que los tabloides destruirían mi vida”, confesó.

Algunos han visto en este episodio un listado de excusas (en la mente de todos, sus viajes en avión privado durante este verano ) y otros, un ejemplo de sinceridad y la explicación a sus momentos tensos e infelices. “No mucha gente me ha preguntado si estoy bien, quiero mucho a H, así lo llamo, y le he dicho que no es suficiente con sobrevivir, hay que prosperar y ser feliz”, aseguró Meghan en este programa. Los tabloides no se han amedentrado y consideran que la duquesa no rechaza los privilegios de ser miembro de la Familia Real pero no quiere pagar el precio de sus inconvenientes.

El “Yo acuso” de Meghan ha sido al menos tan intenso como el de su marido. Harry quien advirtió de que no está dispuesto a que su mujer pase por el calvario de su madre “He visto lo que pasa cuando alguien es mercantilizado hasta tal punto de que no es tratado como una persona real. Perdí a mi madre y ahora veo como mi mujer es víctima.

Por otra parte, dejó claro públicamente que la relación con su hermano el principe William, casado con Kate Middleton (37), no es buena. “William y yo estamos en caminos diferentes ahora, como hermanos tenemos días buenos y días malos”. En esto sí da la razon a la Prensa que ya habia especulado con las malas relaciones entre los dos príncipes y sus esposas lo que explicaria que se mudaran del palacio de Kensington y que se hayan dedicado a sus propios proyectos humanitarios , separados de la agenda de William y Kate. Por el momento, el próximo mes pasaran el Día de Acción de Gracias en Los Angeles con la madre de Meghan, Doris Ragland (63), aunque volverán para pasar la Navidad con la Reina (93) y el resto de la familia real en la residencia de Sangrighan. Mas difícil, aunque no fuera de lo probable, se antoja hoy que se instalen en África como sería su deseo.

No son Harry y Meghan los únicos afectados por el escrutinio mediatico. William de Inglaterra (36) ha sido atacado por una supuesta infidelidad con Rose Hanbury (35), amiga de su mujer. El caso pasó de las clásicas cabeceras amarillas a periódicos considerados mas serios como el progresista “The Guardian” o el conservador “The Times”. Las supuestas infidelidades habrían tenido lugar en el tiempo en que Kate Middleton estaba embarazada de su tercer hijo, Louis Arthur Clarke.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs