Demi Moore: de las drogas a Bruce Willis

La actriz compartió con sus seguidores en su cuenta de Instagram la portada de sus memorias que verán la luz este otoño

Memorias de Demi Moore
Memorias de Demi Moore

La actriz compartió con sus seguidores en su cuenta de Instagram la portada de sus memorias que veran la luz este otoño

La veterana actriz de Hollywood publicó hace unos días en su cuenta de Instagram la portada de sus memorias en la que aparece su imagen en blanco y negro, con el pelo recogido y un maquillaje muy natural. El libro se publicará en septiembre y en él Moore abre su corazón y habla sobre su complicada infancia, sus adicciones y sus romances.

En cuanto a su niñez, nació en Roswell, un pueblo de Nuevo México en 1962 y cuyo nombre real era Demetria Gene, nunca ha ocultado que esa fue una etapa muy difícil para ella en una familia desestructurada por culpa del alcohol. Su madre, con un largo historial delictivo, se casó cuando ella era aún un bebé y el hombre al que llamó “papá” resultó no ser el biológico años después. La familia llegó a mudarse hasta en 30 ocasiones hasta que cumplió los 16 y se afincaron en Los Ángeles.

Demi se casó en tres ocasiones: su primer marido fue Freddy Moore, un rockero al que se unió sin haber cumplido aún la mayoría de edad. El matrimonio duró cuatro años y ella se quedó con el apellido. En esa época y tras debutar en “Hospital general”, tuvo un romance muy mediático con Emilio Estévez, con quién llegó a estar prometida. El segundo con el que pasó por el altar fue Bruce Willis, ocho años mayor que ella, y lo hicieron a los tres meses de conocerse en Las Vegas. Nadie daba un duro por este matrimonio, pero lo cierto es que fue una de las parejas más explosivas de Hollywood, estuvieron juntos 11 años y tuvieron tres hijas en común: Rumer, Tallulah y Scout. Por último, el tercero fue Ashton Kutcher, con el que puso de moda el término “cougar” por ser 15 más joven que ella.

En cuanto a sus adicciones, sus problemas con la bebida y las drogas han acompañado a la actriz desde muy joven. Su enganche a la cocaína estuvo a punto de costarle una de sus primeras oportunidades en el mundo del cine, pero decidió entrar en un centro de rehabilitación. Sus recaídas han sido constantes hasta que en 2012 tocó fondo y fue hospitalizada para ser tratada también por sus desórdenes alimenticios.

Desde la editorial HarperCollins, encargada de sus memorias, aseguran que por fin Moore “hablará a corazón abierto de algunos momentos clave de su vida. Desde la relación con su madre o su ascenso al estrellato hasta los problemas con la anorexia y su lucha contra las adicciones”. Y la definen como una historia de “supervivencia, éxito y rendición”.