Diana Navarro: «Estoy casada conmigo misma y soy feliz»

Profesión: cantante.. Nació: en 1978, en Málaga.. Por qué está aquí: está de gira por toda España con la Sinfónica de Aljarafe.

–Gira con orquesta sinfónica. ¿Cómo es la Diana Navarro sinfónica?

–Emotiva, sorprendente, divertida, tragicómica, etc.

–¿Es una sinfonía de colores, de estilos, de virtudes, de vicios...?

–De todo, hasta de vicios: soy adicta al público y al chocolate negro.

–¿Su sinfonía?

–No sé. Me gusta la «Marcha Fúnebre» de Chopin, pero cuando me muera prefiero que suenen unas bulerías de la Paquera de Jerez.

–Canta «La paloma». ¿Es gavilán o paloma?

–Soy un canario.

–«Carceleras». ¿Se las dedica a Del Nido o a Bárcenas?

–A todos los presos que canten para pedir perdón.

–«La Menegilda». Si se llamara así, ¿sería la Mene o la Gilda?

–La Gilda. La Menegilda sisa. A mí me sisan, pero yo no siso.

–«Mira lo que te has perdido». ¿A quién se lo ha dicho últimamente?

–Ya no pierdo el tiempo en despedidas. Si me dejan, lo acepto y ya está.

–«Romanza de la rosa». ¿De la Rosa Díez?

–No, de «El rey que rabió». Una zarzuela que no cantaría nunca en el palacio de la Zarzuela.

–«Amar es para siempre». ¿Qué amor es para siempre?

–El de la madre por su hijo.

–«No te olvides de mí». ¿Desearía ser recordada siempre como...?

–No quiero epitafios. Donaré mi cuerpo a la ciencia.

–«Tus labios». ¿Ha pensado en darles más volumen?

–No me voy a tocar la cara mientras pueda. Me gustan mis labios, me gusto toda entera. Estoy casada conmigo misma y soy feliz.

–«Mare mía». ¿En qué no quiere ser como su madre?

–No quiero ser tan sufrida.

–«Romance de la otra». ¿Le importaría ser la otra?

–Lo he sido sin quererlo y sin saberlo. Un hombre me engañó. Ya no volveré a picar.

–«El tránsito». ¿Espera ir de la tierra al cielo?

–No me importaría ir al cielo, pero ya conoce el dicho: «Las chicas buenas van al cielo, las malas, a todos los sitios».

–Incluso al Congreso de los Diputados...