Kike Sarasola: «Aprendí a fracasar en el deporte y sé que el éxito es efímero»

–«Más ideas y menos másters». ¿Quiere decir que...?

–Que no hace falta un máster para tener ideas.

–¿A este país le faltan buenas ideas o...?

–Más apoyo a los emprendedores y empresarios. Son los que van a crear puestos de trabajo.

–En su libro grita ¡atrévete! ¿Es que no somos atrevidos?

–Nos falta atrevimiento. Es importante no tener miedo al fracaso. Yo aprendí a fracasar en el deporte. Sé que fracaso y éxito son efímeros.

¿A qué no se atreve usted?

–Yo me atrevo a todo, he ido contracorriente toda mi vida. Es mi estilo.

–Dice que el «no» no existe. ¿Ha pedido algún crédito a un banco?

–Sí, y sé los muchos «no» que hay que aguantar para al final obtener un sí.

–Es un emprendedor nato. Pero algo le habrá ayudado el dinero de su padre, ¿no?

–Vengo de circunstancias privilegiadas. Pero la cadena Room Mate Hotels la he levantado desde cero con mi marido Carlos Marrero. Son 18 hoteles.

–¿Se puede triunfar en los negocios siendo muy bondadoso y honesto?

–Por supuesto. Nunca es malo ser bueno.

–Antes montaba a caballo y ahora monta hoteles. Se caerá menos, ¿no?

–Sí, ja, ja, ja. No importa la caída; lo importante es saber levantarse.

–Ya. ¿Qué le podría matar de éxito?

–Nada. Si eres consciente de que el éxito es un impostor, como el fracaso, nada te puede matar de éxito.

–Se mete en el bolsillo a cualquiera, dicen. ¿Y luego qué hace?

–Convertirlos en amigos.

–Si su interlocutor es de derechas, se pone el sombrero de derechas, cuentan de usted. ¿Y qué se pone si el interlocutor es de izquierdas?

–Me pongo siempre en la piel del otro. Soy de izquierdas, pero nunca voy preguntando qué es a la gente.

–La pasión es el más potente de los combustibles, dice.

–Sin duda. La pasión lo mueve todo. Es el gran combustible.

–Lo acabará vendiendo Cepsa...