El sabor del buen producto

Nos adentramos en un mercado urbano, donde saborear los mejores productos de la temporada. Las clásicas cajas de fruta, en lugar de tomar la acera, se encuentran apiladas en la fachada y en la puerta, un puesto de panes, nueces o pimientos secos, según el día, da la bienvenida al cliente. El local está dividido en pequeños rincones plenos de sabor: el de las cervezas, el de café e infusiones, el de conservas y embutidos y el de panes. Blanco, multicereal o centeno, son la base de un desayuno saludable, siempre con su aceite de oliva virgen extra y tomate triturado, sí aquí sabe a tomate. Tampoco faltan los churros, la bollería de mantequilla cien por cien y una rica tortilla de patata. A su lado, la zona del bar, con una pizarra que anuncia los pinchos calientes (de solomillo con salsa de trufa, bacalao ajoarriero...). El crêpe de rabo de toro y trufa con pera confitada obtuvo el reconocimiento del barrio y se alzó con el premio a la mejor tapa de la 1ª Feria de la Tapa Corazón de María.

Cocina vista

Ya en el fondo, se encuentra el mercader, es decir, al jefe de cocina, José Miguel Valero, mientras realiza un showcooking, ya que en esta cocina vista se terminan el 85 por ciento de los platos. Destacan la tosta de sardina ahumada con escalibada y, sobre todo, la recién llegada de esturión ahumado. Tome nota: el deseo de sus propietarios, Alfonso Gutiérrez y José Luis Blázquez, es que el comensal se sienta como en casa, que se divierta en este establecimiento informal en el que se come mejor que bien a cualquier hora del día una culinaria tradicional y moderna a la vez. Esta temporada preparan un gazpacho cada semana (de sandía, de fresas, el tradicional o el zoque malagueño), una delicia para acompañar con varias raciones para compartir, como el pulpo a feira, el carpaccio de avestruz o los huevos poché en duxelle de hongos. Los finger de pollo resultan un entrante divertido y saludable, ya que son tan caseros como la salsa de miel y mostaza que los acompañan. Continúe con el tartar de salmón, tan espectacular como el steak tartar, el arroz negro con tomate relleno de calamar encebollado y el lomo de buey fileteado con pimientos del padrón y patatas paja. Un consejo: disfrútelo con una copa de Condado de Oriza Roble, un Ribera del Duero del que Alfonso destaca «su atractivo color rojo cereza de borde granate con una carga frutal que entusiasma al cliente. Es fresco, fácil de beber y de buena acidez y estructura». De postre, el cheese cake deconstruido, una delicia. Disponen de cátering.