Ortega Cano, en quirófano para eludir la cárcel

El torero también ha formalizado su petición de indulto al Ministerio de Justicia, aunque la Fiscalía de Sevilla ya descartó apoyar la iniciativa

El torero José Ortega Cano durante un reciente acto público en Jerez de la Frontera.
El torero José Ortega Cano durante un reciente acto público en Jerez de la Frontera.

Ni ingresó el pasado jueves a las cinco de la tarde en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, tal y como anunciaron a bombo y platillo varios medios de comunicación, ni le fue implantado ayer un marcapasos en ese mismo centro sanitario. LA RAZÓN está en condiciones de confirmar que José Ortega Cano entró ayer, viernes, a las siete de la mañana, por una puerta trasera del Hospital Ruber Internacional madrileño para que le practicaran un cateterismo cardiaco. Le acompañaban su pareja, Ana María Aldón, sus hermanos Paco y Eugenio y su cuñado Aniceto. Según parece, le llevaron al quirófano sobre las diez, y permaneció allí hasta poco antes de las doce. Su sobrino, Paco, confirmó ese mismo día a este diario que «mi tío está en la Ruber, donde le están realizando ese cateterismo, con el fin de ver si se dan las condiciones adecuadas para implantarle posteriormente un marcapasos. Creo que en dos horas de quirófano habrá acabado todo».

Antes y después de la operación

Por tanto, el mismo día en el que la rumorología indicaba que el ex torero ingresaría en la prisión Sevilla 1 para cumplir la sentencia de dos años y medio, Ortega se ponía en manos del doctor Carlos Macaya, postergando así tan duro trance. Si no ha habido complicaciones, en teoría, el enfermo debe permanecer veinticuatro horas en reposo antes de recibir el alta, y en unos días se someterá a una nueva operación para ponerle el marcapasos. Su hermana, Conchi, nos adelanta que «la intervención ha salido bien, en este momento, está despertándose de la sedación, y no hay ninguna complicación. Ahora tenemos que esperar a ver qué nos dicen los médicos... No sabemos todavía nada sobre el marcapasos. Lo que nos parece muy injusto es que algunos medios se estén metiendo tanto con nuestra familia. Lo que ha ocurrido con mi sobrino José Fernando no es un hecho aislado, sucede con jóvenes de otras muchas familias, y ahora es el precio que hay que pagar».

Ortega ha pasado esta última semana entre Madrid y Sevilla, el 23 celebró su 60 cumpleaños en familia en tierras andaluzas, al igual que la Nochebuena y la Navidad. Curiosamente, en diversos medios de comunicación se ha publicado que el cumpleaños de Ortega es el 27, cuando fuentes familiares nos han confirmado que la fecha real es la que aportamos en esta página, el 23. Fue el pasado 26 cuando se trasladó a Madrid. Días antes había acudido al Ramón y Cajal a recoger su historial médico para llevarlo a la Ruber. El mismo Paco Ortega asegura que «todos estamos muy preocupados por la salud y la situación de mi tío. Este año está siendo muy malo para nuestra familia. También tenemos el problema de mi primo, José Fernando. Se nos ha juntado todo. Cuanto antes acabe el 2013, mejor». Fueron los médicos que tratan las arritmias del viudo de Rocío Jurado los que le recomendaron hacerse lo antes posible esas pruebas para prevenir futuras complicaciones coronarias. Aunque otros indican que el torero las ha adelantado para evitar su inmediato encarcelamiento. También ayer se supo que el diestro ha solicitado formalmente su indulto al Ministerio de Justicia e Interior en cuanto a la condena de dos años y medio por la muerte de Carlos Parra. Tras la resolución de la Audiencia provincial, la defensa de Ortega anunció que recurrirían el fallo al Constitucional y que pedirían el indulto, aunque la Fiscalía de Sevilla descartó cualquier circunstancia «extraordinaria» que indujese a apoyar esta petición. Según los penalistas, el acusado debe reconocer los hechos y mostrar arrepentimiento para conseguirlo.

Personas cercanas al hoy empresario desvelan que «siente verdadero pánico a entrar en prisión, pero al ver que es inevitable les ha dicho a su hermano Paco y a su cuñado Aniceto que se ocupen de todo cuando sea encarcelado. Son las dos personas en las que más confía y las que le han demostrado una lealtad incuestionable. Ellos cuidarán de que a los hijos de José, Gloria Camila y el pequeño José María, no les falte de nada». El torero ha caído en una depresión, sobre todo tras enterarse de que José Fernando podría ser condenado a cinco años de cárcel. Desgraciadamente, parte de esa condena la viviría al lado de su propio padre. En módulos distintos pero en la misma prisión. José ya le ha dicho a su actual compañera sentimental, Ana María Aldón, que se vaya con el hijo de ambos a Sanlúcar con su familia mientras esté encarcelado en Sevilla. En cuanto a Gloria Camila, que cumplirá la mayoría de edad en febrero, podría quedarse estudiando y viviendo en Madrid con su tío Paco y su prima, con los que mantiene una unión muy estrecha.

Diagnóstico invasivo

El cateterismo cardiaco es un procedimiento invasivo y complejo, pero con un riesgo muy bajo para el paciente, que consiste en introducir en el sistema vascular una sonda plástica llamada catéter en la ingle (acceso femoral) o en el brazo (acceso humeral), y que permite tomar muestras de la sangre del corazón y examinar las arterias. El paciente permanece sedado y el examen dura entre 30 y 60 minutos dependiendo de si se utilizan procedimientos especiales. Una vez terminado, al cabo de seis horas las personas pueden caminar, y la recuperación total tarda una semana. Según reza el del torero, «se han objetivado lesiones en las arterias coronarias, pendientes de evaluación funcional, para decidir el tipo de tratamiento de su enfermedad».