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La crónica de Amilibia: Para García Page el tamaño no importa

El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una rueda de prensa
El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una rueda de prensa FOTO: Isabel Infantes Europa Press

A veces pienso si lo de la España vaciada no es más que una referencia irónica a las cabezas gobernantes. Pero no, hay más afectados. Cristina Almeida vuelve al patio de colegio (la moda de poner motes) y llama Heidi a Pablo Casado «porque está todo el día con las vacas». Creo recordar que lo de Heidi eran las cabritas de su amigo Pedro, dicho sea sin ánimo de señalar. Para alegría de la ministra de Igualdad, Irene Montero, las elecciones convierten a los políticos en transformistas no binarios. Ahí tienen al líder del Partido Popular convertido en el Buen Pastor. Va de vaca en vaca y de ternero en ternero, solo le falta entonar aquella canción de Manolo Escobar: «Yo soy un hombre del campo/ no entiendo ni sé de letras/ pero soy de la opinión/ que el que me busca me encuentra». Creo esta bravata no cuadra mucho con él, pero el transformismo electoral exige sustancialmente chulería.

Para Heidi candorosa y algo pija, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz: «Este Gobierno hace cosas chulísimas y no somos capaces de comunicarlas». ¿Chulísimas? Emiliano García Page sí comunica. Dice de las polémicas macrogranjas: «Esto es como discutir si la calidad de un pez que se pesca con caña o la del que se pesca con redes es mejor o peor. En este país se discute mucho sobre el tamaño de las cosas, de que el tamaño importa. Da igual el tamaño». Ay, Emiliano, gracias por el consuelo, pero aunque las mujeres mienten diciendo que el tamaño no importa, en el mercado eligen siempre paquete XXL o «Satisfyer Súper».

Además, ¿no consiste básicamente el circo electoral en miccionar un rato en la España vacía para ver quién la tiene más grande o mea más lejos?