¿Quién viste a Íñigo Errejón?

Camisas, jerséis y americanas protagonizan todo el armario del líder de Más País que con su ropa busca, como con su política, la transversalidad

Camisas, jerséis y americanas protagonizan todo el armario del líder de Más País que con su ropa busca, como con su política, la transversalidad

Lo más importante de un partido político es saber encontrar su espacio: saber cómo diferenciarse de aquellos que se le pueden parecer. Y en eso está Íñigo Errejón, intentado encontrar el hueco que le diferencia de sus antiguos compañeros, pero sin caer en parecerse al PSOE de Pedro Sánchez. Y para eso, el líder de Más País ha decidido recurrir al estilo. En una entrevista a la revista “S Moda” reconoció que él no viste ahora como lo hacía hace tiempo y que tomaba como ejemplo al líder anarcosindicalista catalán de los año veinte, Salvador Seguí, cuando se vestía de traje porque, como decía: “Represento la dignidad de la gente que me ha elegido”.

¿Y cómo es ese nuevo estilo que promueve Errejón? Lo cierto es que, como siempre defendió cuando militaba en Podemos, su estilo es transversal. Es decir, tan pronto hace un guiño a las clases más humildes como apuesta por vestir como un chico de familia bien del barrio de Chamberí. Así, en el armario de Íñigo encontramos desde zapatillas de monte o camisetas y cortavientos de la firma Quechua, la “marca blanca” de Decathlon, cuyo precio puede rondar los 25 euros, como luce un abrigo de Ecoalf, la firma sostenible del empresario Javier Goyeneche, por el que habría pagado algo más de 350 euros. Eso sí, en este caso mandando un mensaje de respeto al medio ambiente.

Si nos fijamos detenidamente en su estilismo del día a día, y sobre todo de estos últimos meses con su formación ya a pleno rendimiento, el de Más País ha optado por ser la versión dulcificada y elegante de Iglesias, algo así como una nueva Gauche Divine. Viste camisas de algodón ajustadas a su cuerpo e, incluso, alguna con cuello italiano (muy del gusto, por otra parte, de Pablo Casado). Eso sí, siempre sin corbata y acompañadas en todo caso de una americana deportiva o un jersey de cuello caja. Si va en mangas de camisa, normalmente irá remangado, con esa idea que tienen todos los políticos que ese gesto envía una imagen de hombre trabajador.

Así, a primera vista, Errejón parece un niño bien, que tan pronto podría ser votante del PP como serlo de PSOE. De hecho, para su primer mitin como líder de Más País en el barrio de Orcasitas lució una chaqueta modelo Harrington, un diseño mas vinculado con el movimiento Mod e, incluso, con los skinheads, que, según confesó, fue regalo de un amigo. De lo que no se separa casi nunca son de sus Levi’s, una marca de la que tiene modelos en varios colores y cuyo precio ronda los 100 euros, y de sus gafas de sol modelo Wayfarer, de Ray-Ban (unos 140 euros). Para el calzado, suele apostar por zapatos y zapatillas en ante y de vez en cuando se le ve con unas New Balance (unos 90 euros), otra firma fetiche de la clase media. Y en la playa le hemos llegado a ver con menorquinas, uno de los diseños favoritos del rey Felipe VI y muy popular en los veranos de Mallorca.

Aunque quizás lo que más llame la atención es lo que no lleva. Iñigo Errejón no lleva reloj, por ejemplo, pero tampoco acostumbra a llevar prendas a las que se les vea el logotipo. Ni en sus jerséis ni en sus camisas se le ven referencia a las marcas que luce. Tampoco lleva la firma 198, la favorita de Pablo Iglesias que pertenece al director de comunicación de Podemos, Juan Manuel del Olmo, creadora de la camiseta con los colores de la República de la Selección Española. Y no recordamos haberle visto con traje en el Congreso ni en la Asamblea, pero sí en una intervención en el King’s College de la Universidad de Cambridge. Entonces le falló la corbata, quizás por la falta de costumbre, aunque quizás la reflexión sería otra: si tanto respeto le imponía la audiencia británica para ponerse traje, ¿qué pensará Seguí cuando lo vea en el Congreso sin él?