La revolución de las oposiciones

Frente al MIR de Rubalcaba, la Comunidad de Madrid dará más peso a los conocimientos que a la experiencia para lograr una plaza de profesor.

La revolución de las oposiciones
La revolución de las oposiciones

Las oposiciones a maestro vuelven a estar en el ojo del huracán. Después de meses de polémica por el número de plazas que se iban a convocar en todas comunidades autónomas, el «revolucionario» anuncio que hizo ayer la Comunidad de Madrid sobre un nuevo sistema de selección del profesorado, que prima los conocimientos sobre la experiencia en las oposiciones, ha vuelto a avivar el debate. El objetivo es «facilitar el acceso a los colegios madrileños a los maestros mejor preparados en cada una de sus disciplinas», dejó claro ayer la consejera madrileña de Educación y Empleo, Lucía Figar.

La propuesta madrileña incluye una nueva valoración que coloca en una mejor posición de partida que antes al aspirante joven, bien preparado y que tiene dominio de los idiomas. Los candidatos sumarán hasta 20 puntos en las pruebas de conocimiento y aptitud pedagógica, mientras que por interinidad el tope de valoración no superará en ningún caso los 10 puntos. De esta forma, aumenta el peso de los conocimientos de los candidatos, que pasará del 60% al 66,6%, mientras que la experiencia disminuye del 40% hasta el 33,3%.

Hasta ahora, los maestros que habían estado dando ya clases como interinos durante 10 o más años iniciaban las oposiciones con hasta el 40% de la puntuación total de tal manera que podía ocurrir que con sacar tan solo un 5 de nota en las oposiciones, salían seleccionados, frente a otros sin antigüedad, que quedaban fuera aunque hubiera sacado un 10 en el examen. La reforma emprendida por Madrid evitará casos como estos. Otro de los cambios introducidos será el carácter eliminatorio de todas las pruebas de conocimientos y la obligatoriedad de conseguir una puntuación mínima en cada una de ellas para superar la oposición.

Lo que no cambia es el temario, seguirá siendo el que está establecido legalmente, aunque la consejera madrileña criticó ayer que las comunidades estén convocando los exámenes «con un temario obsoleto que incluye, por ejemplo, continuas referencias a la derogada norma socialista por excelencia, la LOGSE. Es por este motivo por lo que Madrid ha decidido que cobrará especial relevancia la prueba práctica (70% de la prueba de conocimientos), frente a la prueba de temario (30%). En esa búsqueda de la excelencia que persigue la comunidad madrileña, otra de las novedades que se incorpora es que la convocatoria de oposiciones que afecta directamente a los aspirantes a las plazas de maestro de lengua extranjera se realizarán íntegramente en inglés y serán corregidas por catedráticos que idiomas.

Nueva baremación
Para atraer a los mejores al campo de la docencia, esta comunidad también ha decidido que habrá una nueva baremación de tal manera que tendrán dos puntos más los aspirantes que hayan sido premio extraordinario fin de carrera, lo mismo que los deportistas de alto rendimiento que opten a Educación Física y los que acrediten una actividad profesional musical demostrada en aspirantes a plazas de Música.

Madrid convoca este año 489 plazas de las que 290 corresponden a la especialidad de lengua extranjera. Además, otras 74 se destinarán a Educación Infantil, mientras que el resto se distribuirán en 25 plazas cada una para la especialidades de Educación Física, Música, Educación Primaria, Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Hoy está previsto que el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid publique la convocatoria. Los aspirantes tendrán 20 días a partir de entonces para formalizar la inscripción.

Madrid considera que tiene vía libre para poner en marcha el sistema que mejor le parece porque considera que el pasado 24 de mayor concluyó el periodo transitorio de cinco años que contemplaba la Ley Orgánica de Educación (LOE). A partir de entonces legalmente existen unos márgenes para que las autonomías hagan su propia regulación. Y es aquí donde se encuentra el principal punto de fricción con los sindicatos que consideran que ese plazo de cinco años no ha acabado aún, sino el 31 de agosto. El secretario general de la Federación Regional de Enseñanza de CC OO Madrid, Francisco García, ha anunciado que su sindicato va a pedir al Ministerio de Educación que «intervenga» y analice los cambios que ha llevado a cabo la Comunidad de Madrid porque tienen un «dudoso encaje legal».

Lo mismo que el sindicato CSI-CSIF. Su presidente, Eliseo Moreno, manifestó que tendría que haber convocado las oposiciones con los mismos criterios que en los últimos cuatro años. Vamos a recurrir las oposiciones. Madrid se ha apresurado con otra normativa y lo que se ha hecho no corresponde a la legalidad. Pedimos que se retire», dijo. El presidente del sindicato ANPE, Nicolás Fernández, aseguró que «el nuevo cambio introduce desasosiego entre los opositores, inseguridad jurídica y una mayor confusión».

El anuncio de las nuevas oposiciones en Madrid se producía a la par que el Ministerio de Educación se sentaba con los sindicatos para empezar a negociar el nuevo decreto que regulará el acceso a la docencia en la enseñanza pública no universitaria. Precisamente hace pocos días el vicepresidente del Gobierno y candidato socialista al Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, hablaba de otro sistema distinto: de la posibilidad de sacar adelante un MIR para profesores. De ahí que la consejera madrileña, Lucía Figar, pidiera ayer a Rubalcaba y al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que se pusieran de acuerdo «para no decir cosas distintas».

En primera persona
Rosario Gómez trabaja cada año con 60 aspirantes en la academia Preparadores Calasanz de Madrid y los cambios le parecen positivos: «No sé si aumentarán la demanda, pero benefician a los nuevos alumnos. Las oposiciones son duras y se necesitan seis horas al día durante dos años para prepararlas. Hay tomárselo como si se tratara de un trabajo».