Zapatero admite «gran sintonía» con el PNV ante el final de ETA

No es para menos. Zapatero proclamó ayer, ante más de 5.000 castellano-leoneses, su agradecimiento al PNV y CC por su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado para 2011, unas cuentas públicas difíciles pero imprescindibles para la salida de la crisis económica. También, esto no lo dijo, para que el PSOE pueda respirar tranquilo en los próximos meses.

Ukullu y Erkoreka celebraban el viernes el acuerdo firmado con el Gobierno por el que se harán 20 trasferencias al País Vasco
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in embargo, el reconocimiento del presidente del Gobierno al nacionalismo vasco, va más allá de la materia económica y tiene mucho que ver con la política antiterrorista. Zapatero negó ayer que el acuerdo presupuestario incluyera ningún aspecto relacionado con ETA, pero sí admitió «una gran sintonía» con el PNV en el proceso final de la banda terrorista. No puede ser de otro modo, afirmó en una conversación informal con los periodistas, en tanto en cuanto el partido de Urkullu estuvo «informado y se corresponsabilizó» en 2006 del fallido proceso de diálogo con la banda asesina.

El presidente de los nacionalistas vascos, según palabras de Zapatero, tiene una actitud «muy responsable» en esta materia. De ahí que sea «lógico que tenga una importante responsabilidad en la lucha contra ETA».

Conversación con López

Pero la relación entre Urkullu y Zapatero, que ha ido creciendo sin duda en los últimos meses, no siempre ha sido bien entendida entre los socialistas vascos. Sin embargo, el presidente defendió ayer que el acuerdo con el PNV no debilita al lehendakari, sino «todo lo contrario». Desveló que el jueves pasado por la noche habló con Patxi López, horas antes de cerrarse el acuerdo con el PNV, para explicarle todos los detalles, y que encontró en él una actitud muy positiva.

Argumentó además que el acuerdo suscrito entre el PSOE y el PNV lo que hace es poner en valor los dos principios básicos en los que López centró su campaña electoral: el diálogo con todos y el desarrollo del Estatuto de Guernica. Sobre el primero dijo que el PSE gobierna allí con el apoyo del PP y el PSOE aquí con el PNV y del segundo, que es muy positivo que el nacionalismo vasco haya vuelto a la senda estatutaria que abandonó durante los años de Ibarretxe como lehendakari, que lo que propugnaba era dar el Estatuto vasco por superado. Prueba de ella, recordó Zapatero, que el Gobierno siempre tuvo preparado un paquete de competencias para transferir a Euskadi, que nunca se llevaron a efecto porque Ibarretxe buscaba otra cosa. «Sólo ahora ha sido posible el acuerdo», se felicitó por ello.

Y siguiendo con la llamada doctrina Patxi López de diálogo y pacto con todos, Zapatero dejó claro que no ve necesidad de cambios en el acuerdo entre el PSE y el PP que mantiene al lehendakari en el Gobierno. «Las cosas están funcionado en Euskadi y están funcionando contra ETA, de modo que estamos en el camino correcto».

Quiso también referirse a la izquierda abertzale y a las últimas declaraciones de Arnaldo Otegi desde la cárcel para advertirle de que «más importantes que las palabras son los hechos» y dejar claro que no flexibilizará la Ley de Partidos que impide a la ilegalizada Batasuna y sus sucesoras presentarse a las elecciones. Fue ésa su reacción a las palabras de Otegi a «El País» con las que dijo que la izquierda abertzale se opondría si ETA volviese a atentar. «Las palabras tienen el valor que tienen, mejor éstas que otras, pero lo que vale son los hechos», solemnizó. Su mensaje fue nítido en este extremo: el Gobierno no va a bajar la guardia frente a ETA, ni va a flexibilizar la Ley de Partidos. ¿La senda? «Condena clara, rechazo y evidencias», pidió Zapatero.