Los estertores de Oasis

Una noche calurosa de finales de agosto. Más de 30.000 apasionados fans esperan a su grupo favorito. Pero no sale. Los organizadores del Festival Rock en Seine quieren morirse. Se anuncia la cancelación del concierto. Noel y Liam Gallagher se han vuelto a pelear, otra vez.

Liam Gallagher, durante un concierto en California en 1999
Liam Gallagher, durante un concierto en California en 1999

Pero ésta es la definitiva. Instantes después, Noel emite un comunicado: «Con cierta tristeza y gran alivio, anuncio que dejo Oasis esta noche. La gente escribirá y dirá lo que quiera, pero sencillamente yo ya no podía trabajar con Liam ni un día más». Es el final de una banda crucial en las últimas dos décadas, y que ahora se apresta a cumplir compromisos con la compañía a través de lo esperado: una colección de canciones lujosamente editadas.«Time Flies» propone una recopilación con los 26 «singles» publicados por la banda en sus 15 años de carrera. Y, como documento histórico, incluye un DVD con el último concierto que filmaron: el del Roundhouse londinense del 21 de julio de 2009. Cuando Noel Gallagher anunció la separación de la banda, la cuestión no sonó demasiado juiciosa, especialmente para la compañía de discos. Sony BMG había echado el resto y les firmó un contrato multimillonario por tres discos. La realidad es que Oasis se disolvió con un solo álbum entregado.

Un contrato por cumplirLa jugada para cumplir el contrato fue la más obvia posible: una recopilación. La banda no tiene por qué implicarse y es un tipo de producto que las compañías siempre ven con agrado por sus bajos costes y sus buenas ventas. Quedará otro álbum más para satisfacer el compromiso, y podría ser que las dos partes convinieran en sacar una antología con descartes y rarezas, otra moda productiva.Pero no es el final más digno para un grupo que fue capaz de colocar siete discos consecutivos en el número 1 de ventas. Marcharse por una pelea en un festival y con un contrato firmado queda bastante feo, por más que Oasis nunca presumiera de diplomacia.La banda se fundó en 1991 en Manchester y su historia fue toda una fábula. La familia Gallagher creció próxima al umbral de la pobreza. Los hermanos, macarras reconocidos, encontraron una tabla de salvación en los viejos discos de los Beatles. También en The Kinks y The Animals. Y luego Noel expandió sus redes hacia EE UU, con Buffalo Springfield y Bob Dylan. Pero los Gallagher nunca pudieron «reeducarse», y las disputas eran tan constantes como públicas. Parecía que disfrutaran ofreciendo «carnaza» a los tabloides británicos. «Soy el cerebro del grupo. Liam es el idiota de la banda. Y los otros tres son los otros tres» fue una de las frases más memorables de Noel. En todo caso, «Time Flies» sirve para ofrecer un testimonio de una banda singular, magnífica en muchos aspectos, decepcionante en otros. Pero la década de los 90 quedará en buena parte definida por sus canciones.

Noel, el cerebro compositorLa vida continúa para los Gallagher, obligados a reciclarse lejos de la sombra de Oasis. Noel ofreció el 25 de marzo su primer concierto en solitario. Fue en el Royal Albert Hall, en un acto benéfico, y sólo cantó canciones de Oasis. Noel afirmó que tenía «brillantes temas» escritos, y se espera su primer disco en solitario para los próximos meses. Por su parte, Liam anunció en mayo que su nuevo grupo de llama Beady Eye. La carrera de Liam ofrece más desconfianza, pues Noel era el gran cerebro compositor.