Roca lamenta que se le pida más cárcel que al asesino de Mariluz

El juicio contra la corrupción en Marbella, visto para sentencia tras 22 meses

MÁLAGA- El juicio de la «Operación Malaya» contra la presunta trama de corrupción en torno al ayuntamiento malagueño de Marbella quedó ayer visto para sentencia. En la última sesión, la número 199, 17 de los 86 procesados ejercieron su derecho a la última palabra, entre ellos el presunto cerebro de la trama de corrupción, Juan Antonio Roca. En su alegato final lamentó «profundamente el daño» ocasionado a la localidad costasoleña y reconoció expresamente el perjuicio casuado «a los ciudadanos» a raíz del procedimiento juzgado, al incidir en que «el nombre de Marbella se ha visto asociado en los últimos años inexorable y negativamente a esta causa».

Además subrayó que «se ha pretendido reescribir mi pasado de una forma un tanto parcial, incluso mi pasado muchos años antes de vincularme con el Ayuntamiento de Marbella».
En una medida puesta en escena –ha protagonizado varios escenas d eeste tipo durante el juicio, que ha durado 22 meses–, el que fuera durante más de una década gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella apeló a la necesidad de «reflexionar» sobre su situación penitenciaria. En este sentido, recordó que además de llevar más de seis años encarcelado, la Fiscalía Anticorrupción pide para él treinta años de prisión, frente a reclusos como el asesino de la niña de Huelva Mariluz Cortés, la hija de Juan José Cortés. Santiago del Valle fue condenado a veintidós años por un delito «de sangre», como se encargo ayer de recordar el supuesto «cerebro» de la trama.

Según Roca, el propio del Valle «me preguntó qué delito había cometido yo para enfrentarme a una pena mayor», al igual que otro preso condenado a catorce por el asesinato de su mujer «a quien ya se ha concedido el tercer grado penitenciario».

Por otra parte, quiso agradecer al presidente del Tribunal que ha juzgado el macroprocedimeinto el trato «extraordinario y exquisito» recibido durante la celebración del mismo, extensivo al resto de integrantes de la Sección Segunda, así como a su abogada, Rocío Amigo, y a su familia a quien dijo «ni viviendo mil años más podré devolverles el carino prestado».
Otro de los que habló fue el ex alcalde marbellí Julián Muñoz, que lamentó que se le reconozca «como un ladrón porque un iluminado de Dios y la justicia le ha dado por decir eso», pese a «no tener condenas por quedarse con dinero».

Muñoz insistió, al igual que en anteriores declaraciones, que las licencias de obra concedidas bajo su mandato estaban avaladas por informes técnicos.

Además, la ex portavoz socialista Isabel García Marcos defendió entre lágrimas su inocencia y pidió al Tribunal que «devuelva la fe en la Justicia»; la que fuera primera teniente de Alcalde durante el gobierno tripartito que presidió Marisol Yagüe durante dos años y medio confió en que «Dios reparta suerte», en alusión a la futura sentencia.

 

Habrá fallo en seis meses
Terminado el juicio, queda la parte más importante: la decisión. El presidente del Tribunal, José Godino, aseguró que la Sala dictará, en el plazo aproximado de seis a ocho meses, una sentencia «justa» con «absoluta independencia e imparcialidad».
Godino defendió el esfuerzo del Tribunal por atender las peticiones de las defensas, para «subsanar en la medida de lo posible las deficiencias que se hubiesen producido en tan compleja instrucción».
La Fiscalía pide 30 años para Roca y 10 para Muñoz, entre otros. En total hay 86 personas en el banquillo que suman peticiones de 490 años de cárcel y 3.800 millones de euros de multas.