La comisión de Interior del Congreso lleva un año sin explicaciones sobre el «Faisán»

El «caso Faisán» aparece etiquetado como «pendiente» desde hace más de un año en la comisión de Interior del Congreso. Hasta ahora, el debate sólo se ha podido sustanciar en los acotados y brevísimos rifirrafes que Gobierno y oposición mantienen en Pleno a cuenta de las sesiones de control.

 
 

El PP usa su turno para introducir la cuestión y el Ejecutivo responde en dos minutos lo que cree oportuno, sin debate ni intercambio de impresiones que vayan más allá del sonoro cruce de descalificaciones y frases pensadas buscando el titular del momento.

La ofensiva del PP se ha encontrado con un muro en el que sólo la estrategia de la pregunta parlamentaria, oral o escrita, le ha permitido dar algunos pasos. El PP ha sido hasta ahora el único grupo que ha convertido en un eje de su oposición el «chivatazo».

En octubre de 2009 entraba en el registro de la comisión de Interior la solicitud de comparecencia del ministro de la materia, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que explicase si iba a adoptar alguna medida para recabar nuevas pruebas «ante la solicitud de la Fiscalía de sobreseimiento provisional por falta de autor conocido».

Ni investigación ni medidas

Hasta hoy nada se ha sabido. Bueno, algo sí, ya que en las respuestas a las 270 preguntas por escrito que el Gobierno saldó la pasada semana se sobreentiende que Interior no adoptó medidas ni abrió una investigación porque ya había una investigación judicial en marcha, aunque una y otra no sólo no sean incompatibles, sino que son complementarias.

Dos meses más tarde, el PP volvía a insistir y solicitaba la comparecencia, esta vez urgente, del ministro para explicar el grado de vinculación del Gobierno, «a raíz de las informaciones conocidas a través de los medios». También hasta hoy sigue pendiente.

En enero de 2010 se formalizaba la petición de comparecencia. «Urgente» quería que fuese la oposición y esta vez ante el Pleno, para que el Gobierno explicase el contenido del informe remitido al juez central de Instrucción como «caso Faisán», que presuntamente implica a altos cargos de Interior. Esta petición fue rechazada. Ese mes el reclamado fue el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, para que aclarase su grado de conocimiento. El secretario de Estado tampoco ha acudido al Parlamento, aunque a través de las citadas respuestas parlamentarias Interior ha dado a entender que él no sabía nada ni fue informado de nada, aunque en otra de las contestaciones sí aclara que se enteró al mismo tiempo que el ministro del Interior, cuando el comisario general de Información trasladó lo ocurrido al juez.

El PP, a través de su portavoz, Ignacio Cosidó, ha pedido formalmente en la Mesa de Portavoces de la comisión de Interior que constara en acta su exigencia de que se sustanciara inmediatamente la comparecencia que Camacho tiene pendiente. Cosidó se ha quejado también de que Rubalcaba no haya contestado en comisión ni una sola pregunta desde que empezó la Legislatura. «El Faisán es el escándalo más grave que ha ocurrido en la lucha contra el terrorismo después del GAL y es una falta de respeto al Parlamento que el ministro no haya venido a dar explicaciones».