Compañeros de Piñeiro se preguntan si hubo negligencia

La AUGC se personará como acusación particular para que «los inculpados paguen lo máximo por los hechos»

José Ángel Martins Mendoza, ayer, a su llegada al Juzgado de Instrucción número 3 de Ponteareas
José Ángel Martins Mendoza, ayer, a su llegada al Juzgado de Instrucción número 3 de Ponteareas

MADRID- Lo adelantó ayer LA RAZÓN y hoy, el secretario federal de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Galicia, Juan Manuel Oitavén, reconocía que el colectivo estaba investigando esa posible descoordinación entre cuerpos policiales.

Si se confirman las informaciones que apuntan a que la Policía Nacional estaba siguiendo a los atracadores de A Cañiza sin que los guardias civiles supiesen «que esas personas estaban circulando por ahí y preparando atracos», la Asociación pedirá que «se depuren responsabilidades», declaró Oitavén.


Un atraco esa noche
Todo indica que los compañeros de Miguel Jorge Piñeiro Lorenzo, asesinado el día 17 en el tiroteo con los atracadores de la sucursal de Caixa Galicia en A Cañiza, lograrán confirmar las informaciones. Fuentes cercanas a la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra han asegurado a LA RAZÓN que un grupo de «Operaciones Especiales de la Policía estaba en Pontevedra» y conocían que «esa noche se iba a producir un atraco por el método del butrón en un banco». Al disponer de esa información, la Policía tenía las sucursales bancarias «más o menos controladas».

Sobre las cabezas de los guardias de Pontevedra planea un interrogante: ¿hubo descoordinación? No tienen, dicen, por el momento, documentación que lo confirme. Pero saben que la tendrán y la presentarán en el juicio, al que acudirán como acusación particular.

Necesitan, aún, cerciorarse de si el Cuerpo Nacional de Policía comunicó a la Guardia Civil la operación que estaba llevando a cabo y el delito que sabían se iba a cometer. «Si no hubo comunicación, aseguran, deben destituir de inmediato al subdelegado del Gobierno en Pontevedra. Si se demuestra que sí lo habían comunicado, es el jefe de la Comandancia de Pontevedra quien se debe ir», afirman las mismas fuentes. Un guardia civil consultado por este periódico, que no quiere hacer público su nombre, aseguró: «Que yo sepa, no se nos avisó y tendrían que haberlo sabido al menos las patrullas que acuden a las alarmas en las sucursales bancarias».


La Policía Local lo sabía
Se ha hablado mucho de la falta de comunicación entre las diferentes Policías españolas, pero fuentes de la Guardia Civil aseguran que sí existe, y buena, al menos entre los dos cuerpos estatales, que se intercambian información sin ningún problema, pero cuando «hablamos de ciertas unidades, como las de Policía Judicial, por ejemplo, es diferente». Efectivamente, en ciertos ámbitos de investigación existe un mayor celo, un cierto temor a que el otro pueda efectuar la detención o resolver el caso en el que uno lleva meses trabajando.

Pero en asuntos como éste, «en temas tan peligrosos, con gente como ésta, que va armada, la información se debe compartir», afirman guardias civiles pontevedreses. Y añaden: «Además, la Policía Local de Vigo sí conocía la operación que tenía entre manos la Nacional».

¿Por qué desconocía, entonces, la Guardia Civil dicho operativo? «Parece ser que también aquí se conocía», explican las mismas fuentes. «A un teniente coronel de la Guardia Civil de Pontevedra le informaron», afirman rotundos.

La AUGC de Pontevedra investiga para dar respuesta a todos los interrogantes que existen y para lograr pruebas documentales. Porque, «si verdaderamente faltó coordinación, estamos ante un asunto muy grave y estaríamos hablando de negligencia por parte de la Administración», afirma Manuel Novoa, secretario de la Asociación en Pontevedra, que añade: «Por eso nos presentaremos como acusación particular, y por resarcir a las víctimas».


El presunto asesino, en la cárcel
- José Vilar Casal, de 41 años de edad y presunto autor de los disparos que mataron el guardia Piñeiro en A Cañiza, ingresó a última hora de la tarde del miércoles en la prisión pontevedresa de A Lama.
- El presunto asesino recibió la visita de la jueza de Ponteareas en el hospital de Montecelo, en Pontevedra, para tomarle declaración. Poco después decretó su ingreso en la prisión.
- El otro detenido, José Ángel Martins Mendoza, de 35 años, fue puesto ayer por la mañana a disposición judicial.
- El cabo de la Guardia Civil Alfonso José Riveiro Cabaleiro, herido en el tiroteo, recibió el alta médica a las 11:00 de ayer.